¿Qué nos pasa?, esa pregunta que hacía constantemente el humorista mexicano Héctor Suárez, se la pueden hacer jugadores y cuerpo técnico del Real Bucaramanga, que ayer perdió su segundo partido consecutivo, y que sigue sin conocer las mieles del triunfo en la Liga Argos de Fútbol Sala.

Publicado por: OSWALDO CONTRERAS
Y se la tienen que hacer, porque ayer, en el coliseo de la Universidad Industrial de Santander, en donde oficial como locales, mostraron su peor cara y terminaron perdiendo un partido que bien pudieron haber ganado, pues han demostrado en anteriores juegos, que tienen clase, categoría y buen juego.
Pero ayer, ante Gremio Samario de Santa Marta cayeron 2 – 5, en un partido arduamente disputado y en el que comenzaron ganando, y del que no supieron sostenerse arriba en el marcador.
Prueba de ello, es que tanto su técnico, René Rincón, como los jugadores salieron molestos del rectángulo de juego, y no era para menos, pues luego de un primer tiempo bueno, tuvieron una complementaria para el olvido, agregándole a eso, el hecho de que los goles encajados, sin menospreciar al rival, fueron más por errores y falencias propias, que por excesiva virtud del visitante.
Real Bucaramanga empezó ganando, gracias a un tanto de Jonathan Cáceres, y se puso 2 – 0 arriba con anotación de Diego Rojas, goles que llegaron a los 14’:40’’ y 14’:35’’ de la inicial, tras batallar mano a mano con el quinteto rival.
Sin embargo, esos goles surtieron un efecto contrario en el equipo local, pues en lugar de elevar la confianza en los jugadores, su rendimiento decayó y empezaron a cometer errores en defensa, de marca y perdieron el balón, la motivación y la puntería.
Después de eso, Gremio Samario puso condiciones y aprovechó los errores del quinteto local, no solo para empatar el partido en el primer tiempo, sino para pasar de largo, y de manera amplia, en la segunda parte, para llevarse una justa y merecida victoria, dejando al Real Bucaramanga último en la tabla de posiciones.













