Juegos nacionales
Domingo 11 de noviembre de 2012 - 12:00 AM

“El oro más caro del mundo”

Pensaba que el “paquete Chileno” estaba pasado de moda, que ya no existían inocentes a quienes tumbar a través de los maestros del engaño, pero no. “Nos volvieron a tumbar Echeverry”, la platica de los Juegos Nacionales también se perdió.

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Publicado por: CHARLES FIGUEROA MENDOZA

Me puse a investigar porque tan caro el oro, sobre todo para los santandereanos. Bueno al fin y al cabo son de oro, o no. Qué desilusión, me puse a investigar y ni siquiera son de cobre, son de aluminio pintadas de amarillo. Carajo si no son de oro por qué tan caras. A Santander le está saliendo cada medalla pintada de oro a más de mil millones. “Nos tumbaron Echeverry”, como nos vienen tumbando desde hace siglos.

La plata destinada para el deporte o se gasta mal cosa que quiero creer, o se queda en los bolsillos de los administradores del Inder y sus amigos cosa que me niego a pensar, esa labor es de la Contraloría, la Procuraduría y la Fiscalía. No es trabajo mío.

Hablando de Procuraduría en los próximos días se estará posesionando como procurador del departamento un notable patricio santandereano por cuyas ejecutorias meto la mano a la candela, hijo de un columnista de la casa y a quien voy a recomendar se encargue de investigar en qué carajos se emplea el dinero destinado al deporte en Santander.

Volviendo a las medallas, con toda sinceridad pensaba que eran de oro de 24 quilates con incrustaciones de diamante de la más alta pureza, solo así justificaría que unas pocas medallitas, cuatro hasta ahora, costaran casi 5 mil millones de pesos. Sin embargo en una ciudad donde se emplean 204 millones para comprar tamales, buñuelos y chocolatico caliente a un puñado de pobres abuelitos pobres, cualquier cosa puede pasar.

No hay duda, el deporte santandereano en general está atravesando una de las peores crisis en su historia. Esto no quiere decir que el departamento haya tenido momento de gloria, lo que ocurre es que pasamos de ser malos a ser horrorosamente malos.

En los pasados juegos nacionales se consiguieron 18 medallas de oro, no importa que muchas de ellas se hubieran logrado con deportistas prestados por otros departamentos, contra 163 de Antioquia. Había un asomo de decoro. En estos juegos nacionales, cuando se han repartido 222 medallas de oro, nuestro departamento solo consiguió cuatro, mientras el Valle lleva casi 70 del mismo metal pintado.

“Quiero ser el gobernador que mas oros obtenga”, dijo el joven Aguilar, gobernador del departamento, al despedir la delegación de Santander. Creo mi querido mandatario que pasará a la historia como el peor gobernador, en cuanto a oros en los Juegos Nacionales aunque, y de eso estoy seguro, más de un lambón gracias a la pauta, micrófono en mano y muy emocionado, exaltara las bondades de su gestión.

Todavía recuerdo con gran dolor una cena en el hotel San Juan de Girón, ofrecida a los periodistas, donde se aplaudió hasta el cansancio el momento en que el joven mandatario de la región hizo alusión al plan de medios, o sea a la vulgar pauta que compra conciencias y cambia las críticas por elogios inmerecidos. Me cuentan que más de uno terminó con ampollas en las manos de tanto aplaudir y algunos todavía, eso dicen, siguen aplaudiendo sin parar cosa que pueden llevarlos a la pérdida de las extremidades. Bondades de la pauta.

A propósito de aquella cena servida en una calurosa noche bumanguesa, un malhadado maestro de ceremonias pronunció la peor frase que he escuchado como periodista “pasen a la mesa en orden, sin atropellarse, sin empujarse”, por supuesto que cuatro o cinco de los asistentes nos quedamos sentados ante tan infame insulto, pensaría el calumniador que no había comida en nuestra mesa.

En fin, como decía Pacho Maturana el filósofo de Quibdó “mañana sale el sol y vuelven las gaviotas a volar”. Solo que por aquí difícilmente veremos volar una gaviota.

Publicado por: CHARLES FIGUEROA MENDOZA

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