Tuvieron que pasar cuarenta años para que el himno de Colombia se escuchara por primera vez en unos Juegos Olímpicos. El artífice de esta gesta, con nombre y pinta de alemán pero con acento e idiosincrasia costeña, que lo convierten en más colombiano que ninguno, fue Helmut Ernesto Bellingrodt Woll.

Publicado por: Néstor González Álvarez
Transcurrían los Juegos Olímpicos de Múnich 1972, cuando este ilustre hijo de Barranquilla y por ese entonces estudiante de arquitectura con apenas 23 años, sorprendió a propios y extraños al disparar 60 tiros alcanzando 565 puntos sobre 600 que le significaron la medalla de plata en la prueba de tiro al jabalí. El oro quedó en poder del soviético Lakov Shelezniak, quien hizo solo cuatro puntos más que Bellingrodt.
Pero si obtener una medalla olímpica para un país en desarrollo era y es toda una proeza (hasta aquí Colombia tiene 11 medallas en las justas deportivas más importantes del mundo) revalidar esa actuación es algo que difícilmente se repite.
Pues bien, Helmut terminó de convertirse en leyenda del deporte nacional 12 años más tarde, cuando el 31 de julio de 1984 en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, Estados Unidos, obtuvo la medalla de plata en la prueba de tiro al jabalí, superado en una dramática final por el chino Li Yuwi.
Así es, Helmut Bellingrodt es el único deportista colombiano que, a base de esfuerzo, dedicación y por supuesto de su talento innato, se convirtió en doblemente ganador de una medalla de plata en unos Juegos Olímpicos.
De su Barranquilla del alma, de su carrera deportiva y diplomática (la cual de-sempeña desde su retiro como atleta profesional), del deporte colombiano, de sus gustos y pasiones, Vanguardia Liberal dialogó con Helmut Bel lingrodt Woll.
preguntas y respuestas
¿Por qué se inclinó por practicar el tiro?
“Mi padre, quien era muy aficionado a la cacería deportiva y posteriormente al tiro de polígono, nos inculcó a mí y a mis dos hermanos la pasión por esta disciplina”.
¿A qué edad empezó a practicar el tiro?
“A los 10 años y en ese mismo año, 1959, participé en el Campeonato Nacional de Tiro en Barranquilla, en la modalidad de Rifle Tendido 50 metros, quedando en el último lugar en la categoría juvenil, ya que yo era infantil, pero no se había inscrito ninguno y me tocó competir con los juveniles”.
¿Practicó algún otro deporte?
“En mi época estudiantil colegial jugué mucho baloncesto y tenis de mesa. Tuve la oportunidad de representar en varias ocasiones al Colegio Biffi La Salle en Barranquilla, como también a la Universidad Autónoma del Caribe”.
¿Qué recuerda de su infancia y su juventud?
“De la infancia, las idas a la playa con mis padres y mi abuela. De la juventud, muchas idas a cacería deportiva con mi hermano mayor, Hans Peter, y muchos bailes y paseos con todas mis amistades”.
Cuando alcanzó el éxito…
¿Qué significa ser el primer deportista colombiano en subirse al podio en 1972?
“Significa que estoy y estaré para siempre en la historia del deporte colombiano como el primer medallista olímpico en nuestro país. Es el premio a la constancia, la disciplina y el trabajo”.
¿Qué recuerdos se le vienen a la mente de aquellos Olímpicos de 1972?
“Varios. El recuerdo imborrable de la imposición de la medalla de plata por parte de mi dilecto amigo barranquillero, directivo del Comité Olímpico Internacional, Julio Gerlein Comelín. Y posteriormente, en las entrevistas, escuchar el himno Nacional y el himno de Barranquilla al fondo”.
¿Cómo era Helmut en 1972?
“Como soy y sigo siendo, la misma persona, jovial, dicharachero, gustándole las fiestas y amiguero”.
Y de las Olimpiadas del 84, ¿qué recuerda?
“La incertidumbre al competir con un arma a la cual el último día de entrenamiento oficial se le partió la mira y tuve que utilizar una mira nueva, sin poder entrenarla ni tener tiempo para acoplarme a ella. Además de no saber qué hacer al regresar a Colombia, debido a que en el cargo que estaba desempeñando en Bogotá, en la Superintendencia Bancaria, me habían hecho renunciar ya que no tenían en cuenta que tenía que estar entrenando previo a los Olímpicos”.
Si tuviera que escoger una de las dos medallas olímpicas, ¿cuál elige?
“La del 72 en Múnich, Alemania, ya que fueron los primeros juegos en que se obtenía una medalla olímpica para Colombia”.
Generalmente cuando se habla de los mejores deportistas en la historia del deporte colombiano, muchas veces su nombre no se menciona. ¿Cree que no lo han valorado como se merece?
“Con toda sinceridad, no creo que me han valorado como me merezco. Por toda una vida dedicada al deporte, habiendo conseguido un sinnúmero de títulos a todos los niveles, municipales, departamentales, regionales, nacionales, bolivarianos, suramericanos, centroamericanos, panamericanos, mundiales y dos subtítulos olímpicos, además de una cantidad bastante numerosa de eventos invitacionales internacionales”.
¿Cómo cambiaron su vida las medallas en los Olímpicos?
“Las personas se acercaban más a mí por lo que yo representaba y no por lo que yo era en realidad; y eso no me gustaba, hasta el punto de que en muchas ocasiones negaba ser yo y les decía que me confundían con otra persona”.
¿Cuál fue el momento más difícil y cuál el más alegre?
“El más difícil, aceptar, después de mi excelente preparación, el sexto lugar en los Juegos Olímpicos de Montreal 1976. Y el más alegre, la medalla de plata en Múnich 1972”.
Una opinión más que valedera para hablar de deporte
¿Cómo analiza el presente del tiro en Colombia?
“Creo que existe mucha materia prima, pero lamentablemente no hay suficientes recursos técnicos y financieros para lograr un desarrollo ideal”.
¿Cómo analiza la actualidad del deporte colombiano con miras a los Olímpicos de Londres?
“No teniendo todos los recursos necesarios, tengo muy buenas expectativas para que en Londres 2012 nuestro deporte obtenga unas tres a cinco medallas, sin enunciar los metales de las mismas”.
¿Por qué cree que Colombia no tiene un número más elevado de medallas en los Olímpicos?
“Creo que la preparación técnica en algunos casos no es la ideal, en otros es la falta de una adecuada y previa preparación sicológica; y en otros, no se tienen los recursos necesarios a tiempo para tener participaciones internacionales previas a las competencias olímpicas”.
¿Qué consejo les da a los deportistas que están dando sus primeros pasos?
“Una cosa muy importante que se deben preguntar los jóvenes: practican el deporte por presión de su familia o por su amor al mismo. Esto es lo más importante. Cuando tengan clara su actividad, que tengan constancia, dedicación, sacrificio, disciplina y respeto, hacia el mismo deporte”.
Algo de Helmut como persona
¿Cómo es su vida como diplomático en Cuba?
“Es la vida como cualquier ser humano, con personalidad disponible a cada momento de servir y relacionarse en el ámbito internacional. Y eso conlleva a conocer diferentes tipos de cultura, sistemas políticos, sistemas deportivos, y aprovechar todo eso para transmitirlos a los diferentes estamentos de nuestro gobierno”.
¿Qué anécdotas recuerda de su carrera deportiva?
La primera: en unos Juegos Nacionales en Ibagué estábamos en plena competencia en la modalidad de Tiro al Jabalí, era un domingo, y el cura del municipio, por un sistema de sonido que utilizaba para llamar a sus feligreses, empezó a expresarse en un tono bastante molesto, dirigiéndose principalmente a los organizadores del evento en cuestión sobre “cómo era posible que desarrollaran una competencia para matar unos jabalíes, además de que eran importados, ya que en nuestro país no existían”. Y la segunda: cuándo llegué a Barranquilla, en el recibimiento, en pleno desfile por la principal arteria del comercio de la ciudad, se me acercó un hombre y me dijo: “Yo no sé qué es esa vaina de tiro al jabalí, pero medalla es medalla hermano” y me estrechó la mano”.
¿Cuáles son los gustos de Helmut, su comida favorita, su canción, su libro, su música, sus pasatiempos preferidos?
“Mi comida favorita es el sancocho costeño; la canción es “Amor eterno”; libro: “El coronel no tiene quien le escriba”; música: boleros antiguos y para bailar: merengue; pasatiempos preferidos: reunirme con amigos y ver deporte por TV”.
¿Cuáles personas influyeron en sus logros deportivos y por qué?
“Mi padre Ernesto Antonio Bellin-grodt Ortega, ya que él fue mi mentor, mi compañero, mi entrenador y mi guía sicológico”.
¿Qué sueño le queda por cumplir?
“Ser jurado en las competencias de tiro deportivo en unos Juegos Olímpicos”.













