
La final masculina del hectómetro, el próximo domingo, promete convertirse en el punto culminante, no solo del atletismo, rey de los deportes, cuyo programa comienza hoy, sino de los Juegos de Londres en su conjunto.
Bolt rompió en Pekín 2008 todos los esquemas del esprint al colgarse tres medallas de oro olímpicas (100, 200 y 4x100) aderezadas con otros tantos récords mundiales. Ahora quiere convertirse en una leyenda, como repite obsesivamente, revalidando sus dos títulos individuales, algo que nadie ha logrado jamás.
En el camino de Bolt se cruzó Blake, su compañero de entrenamientos bajo la dirección de Glenn Mills, quien aprovechó su descalificación por salida falsa en los Mundiales de Daegu 2011 para heredar su título y este año lo venció tanto en 100 como en 200 metros, en las pruebas de selección olímpica jamaicanas.
Por el estadio de Stratford desfilarán otras figuras del atletismo, algunas tan carismáticas como la rusa Yelena Isinbáyeva, que persigue su tercer oro consecutivo en pértiga, o jóvenes talentos como el keniano David Rudisha, plusmarquista mundial de 800 metros, que busca su primera corona de olivo.
Durante diez días el atletismo irá desgranando campeones hasta rematar el día de la clausura, el domingo 12 de agosto, con el maratón masculino, que, como las pruebas de marcha, se disputará fuera del estadio, en pleno centro de Londres.

