Publicidad
Mié Ago 23 2017
27ºC
Actualizado 12:13 pm
Sábado 14 de Abril de 2012 - 12:01 AM

Escondieron a Pambelé

En octubre de este año se cumplirán 40 años de un título mundial que a punta de golpes consiguió el más grande pugilista que vi en mi vida en las 140 libras...

Antonio Cervantes, más conocido como ‘Kid Pambelé’.

Nació en San Basilio de Palenque un pueblo que sigue igual (sin agua, luz ni teléfono). Antonio llegó a este mundo rodeado de parteras robustas y sudorosas un 23 de diciembre de 1945, y en una pobreza tal, que las mismas que lo recibieron sacaron de sus senos litros de leche para alimentar a quien nos puso a delirar años después. ‘Pambelé’ fue embolador, realizaba mandados y vendía tintos en bares de mala muerte en donde seguramente el joven Cervantes conoció lo que era maldad, vicio y oscuridad. Durante sus recorridos vendiendo algo para subsistir, tiraba golpes al viento y en sus trotes matinales saltaba en las ‘chanclas’ marrones mirando la hora en la torre del reloj para saber en qué momento seria boxeador y poder tumbar con sus golpes el hambre y la pobreza que servía de ring el hogar de don Antonio y doña Ceferina, padres de ‘Pambelé’.

Peleó con papeles ‘chiviados’, sancionado se fue a Venezuela y allí el empresario Ramiro Machado y el entrenador Melquiades ‘Tabaquito’ Sanz pulieron el mejor diamante encontrado en tierras afrocolombianas. Tuvo su oportunidad por título mundial ante Nicolino Loche en el Luna Park de Argentina y perdió por puntos hasta que un año más tarde, el 28 de octubre de 1972, le dio una paliza a Alfonso ‘Peppermint’ Frazer y con los brazos en alto se cansó de ganar y tirar a la lona a cuanto rival le ponían. El ídolo se volvió loco con fama y fortuna, y los estragos de las fiestas, mujeres y droga noquearon al mejor wélter júnior de la historia. Perdiste contra Aaron Pryor en Cincinnati aquella tarde negra de agosto de 1980. Ese día nos dejaste llorando porque ya no podías tirar tu derecha con la cual tumbabas retrocediendo. Nunca vi un jab que dejara en eterno sueño a los rivales, por eso aquella tarde lloré con rabia y dejé de comer tres días ya que sentía que te quitaron un título cuando estabas convertido en un zombi.

Te olvidamos, nos avergonzamos de ti, te condenamos, te encerramos en  celdas llenas de orín y excrementos por tus escándalos, nunca te dimos el valor que merecías.

Seguramente hoy te tienen escondido en alguna catacumba del Castillo de San Felipe para que los 33 mandatarios que vienen a Cartagena a ponerse ‘guayabera’ cubana (no dejaron venir a Raulito) y a comer langosta con salmón ahumado y langostinos al ajillo, no se den cuenta de que en Cartagena hay más de un millón de personas que padecen la pobreza y el abandono estatal más salvaje, mientras el servicio secreto de Estados Unidos sella alcantarillas, playas y centros históricos para realizar una cumbre que no sirve sino para tomarse una foto de recuerdo.

Yo espero que el alcalde de Cartagena, Campo Elías Terán Dix (colega por demás) quien seguramente narró muchas de tus peleas no se le ocurra decir otra vez que en La Heroica no hay prostitución ni drogas en sus calles. Y también nos diga una vez acabe la famosa cumbre... en donde fue que te escondieron para no pasar vergüenzas.

P.D.: La Cumbre costó más de 97 millones de dólares y la gente sigue comiendo mierda. ¡Que viva América! Chao y hasta la próxima.

Publicada por
Contactar al periodista
Su voto: Ninguno (3 votos)
Publicidad
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad