Hoy habrá día de descanso, el segundo de la carrera, y el Tour de Francia reanudará la competencia mañana con una etapa de alta montaña en los Pirineos, que partirá de Pau y llegará a Bagnères de Luchon, tendrá un recorrido de 197 kilómetros y la ascensión a cuatro puertos, dos de categoría especial, los míticos Col d’Aubisque y Tourmalet, y dos de primera, el Aspin y Peyresourde, 9,5 kilómetros a

Publicado por: Redacción deportes, EFE
El francés Pierrick Fédrigo (FDJ) ganó ayer la decimoquinta etapa del Tour de Francia disputada entre las localidades de Samatan y Pau, de 158,5 kilómetros, en una jornada en la que el británico Bradley Wiggins (Sky) no tuvo problemas para mantenerse líder.
Fédrigo, que se anotó su cuarta victoria en la carrera francesa, venció al estadounidense Christian Vande Velde (Garmin) en la línea de meta, tras distanciarse los dos ciclistas de sus compañeros de escapada a falta de seis kilómetros para la meta.
En esta ocasión el francés Thomas Voeckler (Europcar) no fue el más listo de la fuga y, junto al danés Nicki Sorensen (Saxo Bank), al belga Dries Deve-nyns (Omega) y a su compatriota Samuel Dumoulin (Cofidis), no tuvieron opción de disputar la llegada.
La escapada de ayer fue de las más difíciles de fraguar de esta edición del Tour, puesto que los múltiples intereses de los equipos provocó un inicio de carrera descontrolado, al que se unió un terreno quebrado que hizo muy complicado tomar distancias significativas.
Tras 62 kilómetros Vandevelde, Voeckler, Fédrigo, Dumoulin y Devenyns consiguieron abrir diferencias y, unos kilómetros después, Sorensen se unió al grupo.
Los seis fueron, poco a poco, aumentando las distancias ante un pelotón tranquilo, que se presentó en la meta de Pau a casi doce minutos, pensando más en la jornada de descanso de hoy y en las dos etapas posteriores en los Pirineos, donde se espera que se decida la carrera.















