Domingo 04 de Febrero de 2018 - 12:01 AM

¿Qué pasa con la Liga de Voleibol de Santander?

La Liga de Voleibol de Santander no tiene reconocimiento nacional, pero a pesar de ello su presidente exige dinero argumentando gastos de uniformes, pago al entrenador, transporte y carnets que supuestamente los acreditan para participar en eventos federados. La Federación Colombiana dice que no lo puede hacer pues no tienen reconocimiento.
Archivo/VANGUARDIALIBERAL
Denuncias de cobros indebidos y usurpación de funciones rodean hoy a la Liga Voleibol.
(Foto: Archivo/VANGUARDIALIBERAL)

Denuncias de cobros indebidos y usurpación de funciones rodean hoy a la Liga Santandereana de Voleibol, entidad que no tiene reconocimiento deportivo de Coldeportes. En palabras del presidente de la Federación Colombiana de Voleibol, Carlos Grisales: “en este momento no hay, no existe la Liga de Santander, porque no tiene reconocimiento deportivo y por lo tanto no está adscrita a la Federación”.

No obstante, aunque la liga no tiene reconocimiento deportivo, sí cuenta con personería expedida por la Gobernación de Santander. Según este documento, su presidente es Yorguín Castellanos Bueno. A pesar de que la Gobernación otorgó la personería, la Liga no puede funcionar como tal porque no tiene reconocimiento deportivo y no está dentro de la Ley del Deporte. Mientras no se cumpla este requisito, no podrá ser reconocida formalmente.

“Liga como tal no hay en Santander, por lo que no puede alguien asumir funciones administrativas hasta tanto no tenga el reconocimiento deportivo y mucho menos competir en eventos federados o hacer cobros de dinero por motivo alguno”, afirma la abogada de la Federación Colombiana de Voleibol, Daniela Parada.

Pero esta inexistencia no ha sido impedimento para que su presidente, Yorguín Castellanos, gestione a nombre de la Liga, cobre por su participación y hasta pida recursos para expedir carnets que les permitan participar en eventos federados, a los cuales aún no tiene derecho de ir a competir.

La historia

Terminado el periodo de Édgar Villamizar como presidente de la Liga de Voleibol, se efectuó una asamblea electiva que nombró una nueva junta directiva en la que Fernando Serrano Munar fue elegido presidente, y recibió el aval de la Oficina Jurídica de la Gobernación de Santander, el 1 de agosto de 2017.

Dicha junta empezó a trabajar, entre otras cosas, en la búsqueda del reconocimiento deportivo ante Coldeportes, pero por un error de temporalidad se echó para atrás el proceso. No obstante, en una especie de ‘golpe de Estado’, Yorguin Castellanos convocó a una asamblea universal, en la que estuvieron algunos clubes de provincia.

Los clubes de Bucaramanga y su área metropolitana no fueron convocados. Allí él fue elegido Presidente y posteriormente recibió el reconocimiento de la Oficina Jurídica de la Gobernación. Con esta decisión se revocó la resolución que había otorgado personería jurídica a la junta encabezada por Fernando Serrano.

Las denuncias

Yorguin Castellanos (Presidente) y Mauro Serrano (entrenador) convocaron a menores de Bucaramanga y el área para pertenecer a la Liga y participar en un encuentro federado en Manizales. Sin embargo, se les informó que no podían participar, porque la Liga no tenía reconocimiento. No obstante, decidieron acudir a un invitacional en Barranquilla y otro en Cúcuta. A Barranquilla viajaron tres equipos. A Cúcuta viajaron dos sextetos femeninos.

Antes y durante estos eventos, según padres de familia, se han presentado cobros de uniformes, desplazamiento, alimentación y un carnet de federación (que sólo se exige para torneos avalados por la máxima rectoría del voleibol nacional).

“Ellos cobraron $250.000 por niño al viaje a Barranquilla, más $50.000 por un carnet federado, para ir a un evento que no era federado, era invitacional. Se hospedaron en un colegio, en colchonetas y el dinero no les alcanzó ni para la comida”, aseguró Mauricio Antolínez, padre de una menor que asistió al torneo.

Al respecto, Daniela Parada, abogada de la Federación Colombiana de Voleibol, precisó: “El carnet se exige únicamente para eventos federativos y tiene un costo de $26.000 para este año, se saca una vez y es para tener registro de los jugadores en la Federación; es la Liga respectiva la que debe solicitarlo ante la Federación, y hasta el momento no hemos recibido solicitud alguna”.

Sobre el particular, Yorguin Castellanos apuntó: “Yo no le he cobrado nada a nadie, si alguien tiene un recibo firmado por mí, yo le respondo. El que cobró dinero por uniformes y por carnet fue el profesor Mauro Serrano, pero él devolvió $25.000, el resto quedó ahí para cuando tengamos el reconocimiento deportivo y tener para los carnets”.

¿Qué dice Yorguin Castellanos Bueno?

Vanguardia Liberal: Padres de familia dicen que le entregaron dinero para uniformes, carnets y viajes a Barranquilla y Cúcuta.

Yorguin Castellanos: “De toda esa gente que dice que yo recibí plata, que yo cobré uniformes, que yo cobré carnets, que yo les pedí plata, nadie me dio un peso a mí. A un abogado, que es especialista en deportes le hice escuchar los audios de todo lo que se dice de mí, y él me preguntó: ¿usted firmó algún recibo? La única persona que me dio plata fue doña María (encargada de la venta de dos lechonas) que me entregó $783.000 y me dio $1.090.000. De este último dinero desconté $120.000 que son míos, en total recibí $1.700.000, menos $200.000, $1.400.000 es lo que tengo yo, que fue lo que gasté en los uniformes, y no he recibido más plata de nadie. Nadie puede decir que yo pedí o recibí plata para los carnets, esa plata la pidió Mauro (Serrano), al contrario hice que él les devolviera $25.000”.

V.L: Pero los padres de familia dicen haberle entregado dinero.

Y. C.: “De mí pueden decir lo que quieran, pero que me comprueben, porque yo no le he quitado un peso a nadie, el único pecado que cometí fue haberme metido en este tema de sacar adelante la liga”.

V.L: En el viaje a Barranquilla, ¿cuánto se pidió y en qué se usó?

Y. C.: “Para ir a Barranquilla entregó cada padre de familia $370.000, para el transporte ida y vuelta, para el transporte interno -porque de donde estábamos hospedados hasta el coliseo había 40 minutos y eso también cuesta. El transporte valió $3.200.000, salió el pasaje como a $105.000. Muchos padres de familia pasaron cotizaciones y la más baja era de $3.600.000, al final la más barata fue la mía”.

V.L: Los padres se quejan que en el viaje de regreso de Barranquilla no hubo comida para los niños.

Y. C.: “Sí, es cierto. Yo presté $1.100.000 y apenas me quedaron $80.000; yo les dije antes de empezar el viaje que la plata no había alcanzado. Les dije en el bus: qué pena con ustedes, pero si ustedes tienen plata que me presten, pero nadie tenía, además, hubo muchos padres de familia que no pagaron, quedaron de consignar y no consignaron”.

V.L: ¿Por qué para su elección solo acudieron clubes de provincia?

Y. C.: “Los clubes de Bucaramanga ninguno estaba a paz y salvo con la Liga, y además estaban con el reconocimiento deportivo vencido”.

Sobre el particular, el deportista y entrenador Rafael Cabrales, quien tiene un club de voleibol playa en Bucaramanga, comentó: “Yo tengo mi club debidamente en regla, con reconocimiento deportivo vigente y al día en los pagos ante la Liga. A mí nunca me convocaron a la asamblea en la que resultó electo el señor Castellanos”.

 

Mauro Serrano, entrenador de voleibol

 

 “En el caso de los carnets fue el señor Yorguin Castellanos el que pidió esos $50.000 en una reunión que se hizo, y yo fui el puente, recibí algunos dineros, pero yo le entregué la plata a él. Me dediqué exclusivamente a entrenar, yo no tuve nada que ver con plata, ni nada de eso. Él era el que administraba esos recursos, fue el que contrató el transporte, el que pagó los uniformes y así todo. Antes salí perjudicado, porque trabajé siete meses y no me dieron ni un peso, por eso decidí dar un paso al costado, porque trabajar gratis es como complicado”.

Sobre el viaje a Barranquilla, Serrano comentó: “Para ese viaje se recogieron más de $7.000.000. ¿Qué hizo esa plata?.. Es más, el premio que las niñas ganaron en Cúcuta, él recibió la plata y se la embolsilló”.

 
Tesorera presenta su renuncia

Raquel Patricia Rivera Salas, tesorera de la Liga de Santander de Voleibol y representante del club El Cincuentenario en Barrancabermeja, afirma que nunca ejerció su cargo, pero debido a las denuncias renunció el pasado 31 de enero. “El (Castellanos) nos hizo la invitación el año pasado. Nos ofreció pertenecer a la Liga de Voleibol de manera gratuita, se hizo una Asamblea para elegir la Junta y me pidió que enviáramos un poder para que una persona asumiera el voto en la junta a la que él se iba a presentar. Como nos había prometido varias cosas, el Club decidió darle el voto”.

Rivera Salas se manifiesta preocupada y argumenta: “¿A quién le están entregando dinero, si la tesorera no lo ha recibido? A mí no me han entregado dinero, a mí no me han entregado ni un peso, nada… Nunca me han dicho ‘tenga aquí el dinero para unos carnets, para un viaje’”.

 
¿Qué dice el Inderbú?

El director de Deporte Asociado del Indersantander, Orlando Suárez, afirmó: “Existe en la actualidad un proceso administrativo ante Coldeportes, y se espera que en unos 15 o 20 días salga un veredicto. De acuerdo a la Ley 181, la liga debe tener reconocimiento deportivo para hacer parte del Sistema Nacional del Deporte y hasta que no tenga reconocimiento deportivo no puede entrar a funcionar. Mientras no tenga reconocimiento no puede acceder a escenarios o apoyos económicos”.

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