Pugilistas de todas las edades se subieron al cuadrilátero en la mañana de este domingo para medir fuerzas con sus contrincantes en categorías en donde la pasión por el deporte estaba por encima de la experiencia.

Publicado por: PAULA PIMIENTO/ VANGUARDIA LIBERAL
Con la adrenalina al máximo, jóvenes del barrio Monteredondo demostraron con los guantes puestos que el talento para el boxeo viene en la sangre.













