
Nadal volvió hace unos días a empuñar una raqueta y por eso envió ayer un mensaje de cautela sobre su posible reaparición. “Con una semana de entrenamientos, ni maravillas ni plazos”, advirtió.
El mallorquín no ha querido adelantar cuándo volverá al circuito, aunque ha apuntado que la recuperación “sigue los pasos previstos” y que su objetivo es “volver a jugar lo antes posible y hacerlo otra vez sano”.
Nadal se ha mostrado, eso sí, optimista sobre el nivel que ofrecerá una vez retome el ritmo de competición. “Trabajo para volver a ser el de antes de la lesión y seguro que lo vamos a conseguir. Mi objetivo, cuando vuelva, es dar mi máximo. Si mi máximo alcanza para ser el número 1, feliz, y si alcanza para ser el 8, también seré feliz”.
Nadal recordó que ya tuvo contratiempos similares en 2004 y 2005, cuando estuvo varios meses parado por culpa de una lesión el pie. “Volví igual o mejor y mi objetivo es hacerlo de nuevo”, subrayó.
El jugador aseguró que tiene “la certeza” de que le quedan “muchos años por delante” en su carrera, y ha querido quitar hierro a su lesión.
“Las lesiones son parte de mi vida tenística. He tenido ocho años fantásticos y no creo que esté en condiciones de quejarme. No he sido infeliz durante estos seis meses sino que he tenido una actitud positiva y he intentado disfrutar de cosas de las que antes no podía disfrutar”, comentó.
Se especula que el retorno de Rafael Nadal se dará el próximo mes con dos torneos en el Golfo Pérsico, en Abu Dabi (27 al 29 de diciembre) y luego en Doha, en un certamen que comenzará el 31 de diciembre.

