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Domingo 14 de Agosto de 2011 - 12:01 AM

Una mujer incubó la historia avícola de Santander

Hablar de Ángela Serrano de Quintero es referirse a toda una institución en la industria avícola santandereana.
Suministrada/VANGUARDIA LIBERAL
Quinsagro es una empresa con 49 años de trayectoria en el sector avícola. Actualmente producen un millón de pollos de engorde para el mercado nacional.
(Foto: Suministrada/VANGUARDIA LIBERAL )
Suministrada/VANGUARDIA LIBERAL
Ángela Serrano de Quintero es una de las pioneras de las industria avícola en Santander, su tenacidad y empeño dan muestra de una empresa que se levantó muchas veces a pesar de las crisis. Sus hijos la describen como una visionaria comercial, ninguna decisión de Quinsagro se toma sin ella.
(Foto: Suministrada/VANGUARDIA LIBERAL )

Su nombre se registra en esta historia como una de las pioneras de la avicultura que inició, sin saberlo, en la década de los 50 con los primeros pasos de este renglón en la región.

Sector que hoy se consagra como el mayor productor de huevo y carne de pollo en el país, dueño del 25% de la producción nacional.

Hace más de 60 años doña Ángela junto con su esposo Jorge Quintero Martínez (Q.E.P.D) inició con unos cuantos pollitos criados en el patio de su casa lo que es hoy una de las industrias más importantes del país y una de las empresas más importantes de producción de carne de pollo, Quinsagro S.C.A.

Los pollitos de colores

Recién llegados de su luna de miel, doña Ángela y don Jorge se trajeron de Barranquilla unos pollitos de colores, como parte de un regalo para sus sobrinos que pasaban vacaciones en una finca ubicada en Llano de Palmas (Rionegro, Santander). Sus sobrinos al regresar a Bogotá dejaron los pollitos en la finca, y éstos fueron creciendo con el cuidado de doña Ángela.

Finalmente los pollitos se convirtieron en gallinas ponedoras, que junto a otras gallinas de la misma finca empezaron una pequeña producción en serie. Con el tiempo ya se contaban 36 pollas en jaula y se adquirieron 200 más.

Sin embargo, la desgracia no tardó en aparecer; una terrible enfermedad mató a casi todos los animales que tenían por lo que las obligaciones económicas los hicieron tomar préstamos bancarios hasta que finalmente pudieron montar cinco mil jaulas con igual cantidad de aves.

Esta particularidad los convirtió en los primeros en la industria en criar las pollas en jaula con un invento que les abonó camino para determinar cuán rentable era el negocio.

En las puertas de las jaulas lograron ubicar en cada una 31 argollas, con cada huevo pasaban una argolla y eso les permitía saber que gallina era productiva.
“Se sabía cuántos huevos producía cada gallina al mes, eso facilitaba hacer la selección de un ave que fuera improductiva, llevar el registro completo y de ahí fue donde el negocio empezó a tener un potencial muy grande para seguir creciendo”, asegura uno de sus hijos.

El huevo se empezó a comercializar en la Cooperativa Agrícola y posteriormente en la plaza de San Francisco.

Tiempo después cuando trascurría el año 1976 su esposo falleció luego de una larga enfermedad, que no sólo afectó emocionalmente a la familia, sino también económicamente.

Viuda y con seis hijos, el mayor con 15 y el menor de 7 años logró sobreponerse a la situación, compró más tierras y adquirió más créditos, hasta que sus hijos finalmente terminaron involucrándose de lleno en el negocio. Hoy Jorge Quintero es reconocido en la industria con una trayectoria de más de 30 años y es vicepresidente de la junta directiva nacional de la Federación Nacional de Avicultores, Fenavi.

Aunque no se ha retirado totalmente del negocio, las riendas de la empresa las llevan hoy sus hijos. Sin embargo, tras sus decisiones está la visión comercial de ella, su sabiduría y percepción para manejar los negocios encaminados al éxito y sobre todo su pasión por los pollos.  

Hace 8 años decidió volver a su tierra natal, Zapatoca a descansar y hace poco la gallina que acogió en su casa dio su primera cría.

Así se forjó Quinsagro

En 1962 se creó formalmente esta empresa como una sociedad familiar denominada Serrano Gómez y Quintero, finalmente queda operando como Ángela Quintero e hijos bajo el nombre comercial de Quinsagro S.C.A.

“Recuerdo que cuando inició la empresa la comercialización era muy difícil porque existían los llamados huevos de Purina, y la gente prefería los criollos, entonces toda la gente relacionaba la producción de huevos con ese concentrado. Pero se vio la posibilidad de producir en escala y de tener el negocio con un enfoque más de industrial”, dijo Jorge Quintero.

Nuevamente las jaulas vuelven al piso y a pesar de que había muchos problemas se sigue creciendo, al punto de que se va encadenando todo el negocio. Se van incorporando nuevos eslabones a la cadena para mejorar la productividad, como la planta de concentrados, pues se compraban materias primas como sorgo y se hacía el directamente el concentrado. Toda la labor con las aves las realizaba la misma familia, “éramos una tropa grande de seis pelados que ayudábamos a vacunar las aves, a recoger los huevos. Posteriormente cuando el negocio crece ya se empieza a emplear personal y enfrentar otras partes del negocio como la clasificación del huevo y su comercialización en la ciudad y más adelante hubo que ir a otros mercados porque el sector se hacía más competitivo: En Bogotá fue necesario montar puntos de distribución directa”, aseguró Quintero Serrano

Giro al negocio

Por ser el terreno donde nació la empresa, la planta de producción estuvo enfocada en un principio en Rionegro (Santander), sin embargo los problemas de orden público y violencia, llevaron a los socios a tomar una decisión radical que le daría un giro de 180 grados al negocio.

Decidieron dejar de ser productores de huevo y pasaron a ser productores de carne.

“La zona se hizo mucho más difícil para el tránsito permanente de los huevos, entonces se tomó la decisión de irnos cambiando a pollo de engorde que es un ciclo más corto y así nos encontramos hoy. Esa decisión también se tomó mirando hacia futuro porque vimos modelos de otros países que integraban a varios productores”, añadió Quintero Serrano.

15 años después del cambio de producción en el negocio Quinsagro busca nuevos terrenos para desarrollar la industria, específicamente en la región del Magdalena Medio santandereano.



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