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Domingo 11 de Diciembre de 2011 - 12:01 AM

Alianza Colombo-americana busca posicionar servicios en la construcción

Adam Kempf y Jake Lovelady llegaron hace 5 años motivados por el negocio, el corazón y una amistad desde su infancia.
Suministrada/VANGUARDIA LIBERAL
Para esta empresa es fundamental brindar el servicio desde la asesoría para alquilar la maquinaria apropiada. Muchas de éstas inclusive no se utilizan comúnmente en el país, pero en términos de funcionalidad sí son más apropiadas.
(Foto: Suministrada/VANGUARDIA LIBERAL )

Pero no sólo eso los une. También combinan su pasión por los negocios y la tradición de dos familias norteamericanas que consolidan una trayectoria de más de 30 años en los sectores de minería y construcción.

A su corta edad, 25 años, decidieron apostarle su inversión y capacidad por hacer negocios a Bucaramanga, una ciudad donde según ellos hay mucho por hacer.

Desde hace dos años están radicados en la Ciudad Bonita y ya echaron raíces para consolidar una empresa próspera con ayuda de amigos y familiares, gracias a una alianza de inversionistas colombo-americana que hoy se consolida como Makelo Maquinaria S.A.S.

Pisaron el suelo colombiano motivados por el hecho de hacer nuevos negocios y ampliar su horizonte, “en Estados Unidos ya todo está hecho y en Colombia hay mucho por hacer”, asegura Adam Kempf.

En su recorrido por el país visitaron ciudades como Bucaramanga, Bogotá y parte de la Costa Atlántica, con su mente siempre puesta en el negocio de vender maquinaria para todo tipo de construcciones, respaldados desde Estados Unidos con la experiencia y trayectoria de sus familias.

“Después de este viaje empezamos a hacer un estudio del uso de maquinaria en el país, quiénes eran los representantes, de qué precios se conseguían, comparando los dos mercados. Así vimos una oportunidad muy grande en Colombia de alquilar maquinaria usada”.

El estudio se prolongó durante más de un año y finalmente decidieron establecerse en Bucaramanga.

“La ciudad es muy interesante porque el sector de la construcción se está moviendo mucho y Santander es el departamento con mayor número de proyectos de infraestructura aprobados. En especial hay uno que nos parece muy importante en este momento y es la ampliación de la Refinería de Barrancabermeja”, aseguran los jóvenes empresarios.

Entre la evaluación que pudieron establecer del negocio en Colombia encontraron que en las construcciones no sólo se utiliza maquinaria vieja sino que además no es la adecuada para el tipo de trabajo que se realiza. Así que decidieron que la mejor opción para su empresa y para el mercado local no era la venta de maquinaria, sino el alquiler.

“En la ciudad no hay empresas que presten un servicio adecuado para las necesidades del cliente y los diferentes tipos de construcción y que sea integral, que no sólo sea alquilar el equipo y dejarlo en la obra, sino un servicio en el que se pueda asesorar desde los empresarios hasta prestar el servicio de los operarios capacitados en la maquinaria que requieren.

Realmente en Santander específicamente no existe ninguna empresa que se especialice en todo el servicio. Hay empresarios que tienen una, dos y tres máquinas y las alquilan, pero el servicio no es adecuado y profesional”, dijo el director comercial de Makelo, Boris Ocampo.

Sin embargo, según Jake, lo más importante de la empresa es servir a la empresa y disminuir los tiempos de arreglos, proveer inclusive operadores que conozcan del trabajo y que puedan traducir la información de los ingenieros a la obra.  

“Por eso,  para nosotros es importante tener un equipo de operadores con capacidad y conocimiento, que sepan no sólo manejar la máquina sino el proyecto y tener un excelente manejo del cliente”, añadió Adam.

En este momento la empresa tiene la expectativa de establecer alianzas con Camacol y el Sena para ofrecer programas nuevos de operarios, ya que consideran que éstos deben también contar con una formación integral, más especializada en obras y aplicada al campo real.

De igual forma también se encuentran en el proceso de establecer alianzas con entidades financieras como el Banco Agrario con el fin de llegar a diferentes gremios, como los palmicultores.

Ellos aseguran que lo más importante es la facilidad con que se puede desarrollar negocios en el país y la ciudad, gracias al soporte de gremios como Camacol y la Cámara de Comercio de Bucaramanga, “este esquema no lo tenemos en Estados Unidos y es fácil tener acceso a información y alianzas”, comentó Adam.

Hoy en día y en concordancia con las necesidades del mercado, quieren fortalecer la empresa en el alquiler de equipos aéreos. “Hemos hecho un estudio que nos ha arrojado unos lineamientos muy interesantes para empezar a trabajar con grúas y andamios y plataformas aéreas, esto proporcionará a los constructores mayor eficiencia y seguridad en las obras”, afirmó Ocampo.

Actualmente participan en proyectos importantes de construcción como el Centro Comercial Cacique, los puentes sobre el Río de Oro, Acualago y proyectos de vivienda de gran magnitud.

En los próximos tres años la empresa está enfocada a consolidarse como la más grande en el país en el sector de servicios de alquiler de maquinaria para todo tipo de construcciones, en las ciudades más importantes como Bogotá, Medellín y Cali, conservando su sede en Bucaramanga y concentrarse en mercados especiales como en el de Barrancabermeja, donde ven una oportunidad muy importante para expandir su línea de equipos aéreos.

Conocer el valor de cada peso

Adam y Jake no tuvieron el negocio de sus sueños de la noche a la mañana. Como afirma este par de amigos y socios, lo más importante para cualquier empresario es conocer el valor de cada peso.

Lo que hoy han logrado consolidar con éxito viene de años atrás, en los que siempre han visto una forma de emprender un negocio.
Recuerdan que su infancia no fue como la de cualquier niño.

 “Mientras muchos de la misma edad salían a divertirse y a jugar, nosotros nos despertábamos a las 5 a.m., y nos íbamos con nuestros padres para aprender cómo era el negocio y qué había que hacer”, aseguro Adam, quien añade también que hasta vendieron limonada (entre risas).
 
Inclusive cursando la universidad llegaron a ser exitosos en otro negocio, el de restauración de vehículos antiguos.

“Para sostenernos en la universidad restaurábamos carros antiguos, nos iba muy bien y llegamos a vender casi 20 para Europa”.

Según los empresarios la exigencia y dedicación que les inculcaron sus padres son muy importantes para ellos hoy en día ya que estos mismos valores le inyectan a su trabajo.

Para Adam, especialmente, ser empresario es algo que se tiene o no se tiene, y refuta los estudios que afirman que a ser empresario se aprende. 

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