La cabra de Santander, esa que tiene como asiento el gran Cañón del Chicamocha, fue reconocida como raza desde 2007, por lo que se entró a una fase de caracterización.

Publicado por: REDACCIÓN ECONÓMICA
En 2012 ese proceso quedará listo. Es decir, la cabra criolla santandereana tendrá “cédula”, una especie de carta de navegación para los programas de mejoramiento genético y repoblamiento.
De acuerdo con Iván Vélez Palacio, presidente de la Asociación Colombiana de Caprinos y Ovinos de Colombia, Anco, el proceso se había interrumpido pero se tiene un plan B para su culminación.
“Es una raza criolla pura, de grandes condiciones y, además, pilar de la seguridad alimentaria de toda esa vasta zona de Santander. Al constituirse como raza estará a la altura de las mejores del mundo”, agregó.
Los mayores asentamientos, de acuerdo con el directivo, están en Aratoca, Capitanejo, Cepitá, Charalá, Curití, Enciso, Molagavita, San Gil, San José de Miranda y Villanueva.
La “cédula” de la raza criolla consigna toda su caracterización fenotípica, la cual involucra forma y tamaño del esqueleto. Se le busca el fenotipo que la hace única.
Para el directivo, otra de los objetivos del año venidero será seguir con el programa de registros de animales puros de las diversas razas ovinas y caprinas del país, que a la fecha deben haberse logrados aproximadamente 2.500.
Carne y leche
Para el directivo de Anco, la producción de leche está signada para las cabras y la de carne, en los ovinos.
Las razas lecheras son las saanen, alpina, anglonubiana, la mancha y togemburg.
Y las dueñas de la carne son las camuras africanas (sudán, etíope y virginia), catadín, dorper, dorse y pelibuey.
“En el país se han realizado diversos cruces y se ha determinado que, por ejemplo, la katadín es de alta convertibilidad, músculo y buenos resultados. La carne la producen los ovinos”, agregó.












