La Troncal del Magdalena Medio, la principal arteria que comunica al norte con el sur del país, está en la mira de dos sectores campesinos santandereanos.

Publicado por: Redacción Economía
La quieren taponar pues aducen que el Gobierno Nacional los dejó a la deriva.
Los cacaoteros están sumidos en una profunda crisis por la caída del precio interno y en el Bajo Rionegro las obras para solucionar las amenazas de los ríos Cáchira y Lebrija no llegan, a pesar de llevar dos meses de verano y múltiples promesas.
Crisis cacaotera
De acuerdo con Tomás Oviedo Manrique, de Cortipaz, del Carmen de Chucurí, el cacao se paga hoy a $3.200 el kilo cuando en noviembre de 2011 se tasó a $5.600.
“Cayó $2.400, un 43%. El negocio es inviable con el agravante de que caerá más. Establecer una hectárea vale $12 millones, lo que significa que las cuentas no cuadran por ningún lado”, agregó.
Gonzálo Tavera Cruz, de la Asociación de Productores Agropecuarios de Colombia, Asoprolan, en Landázuri, dijo que “El Gobierno fue uno de los mayores impulsores de este cultivo, al punto que lo tiene categorizado como promisorio. Nos invitó a sembrar junto con Fedecacao y hasta con la ayuda de Usaid y la Unión Europea para sustitución de cultivos; y ahora que estamos en crisis, no se ven las acciones para salir de este atolladero”, sostuvo.
Alcides Maldonado Gómez, de Aprolan, en el Carmen de Chucurí, estima que no hay una política cacaotera coherente, pues importar granos y subproductos cacaoteros tiene vía libre pero pretender exportar tiene un arancel del 35%.
“Esa medida ha permitido que el país se llene de subproductos como la cocoa y pasillas importadas de África y hasta China”, agregó.
Omar Acevedo Ramírez, productor de San Vicente de Chucurí, dijo que el deterioro del gremio es total, al punto de que el sustento de 35 mil familias en el país está en veremos.
“Es urgente que el Gobierno controle el contrabando de Ecuador y Perú; las importaciones de subproductos; replantee los estatutos de Fedecacao y fije un precio interno subsidiado entre la industria y el Estado, pues están peligrando 300 mil empleos rurales”, agregó.
No llegan las obras
La comunidad del Bajo Rionegro apelará a las vías de hecho, pues las prometidas obras para frenar las roturas de los ríos Cáchira y Lebrija que llevaron a múltiples inundaciones aun no aparecen.
De acuerdo con Víctor Julio Luna Ardila, veedor ciudadano, “se agotaron las vías de gestión administrativa. Nos hemos dirigido a todos los entes gubernamentales, CDMB y CAS y nada; de ahí que tengamos que apelar a las vías de hecho y bloquear la Troncal del Magdalena Medio”, agregó.
Luna Ardila dijo que estamos cerca de terminar la temporada seca y “ante tantas obras que hay por hacer, ni siquiera existe un comunicado real para comenzar”, agregó.
El veedor dijo que incluso “le solicitó apoyo a la Defensoría del Pueblo para que fuese garante del compromiso que hizo la CDMB de comenzar la sobras el 20 de diciembre de 2011”, agregó.
Industrializar
En su intervención en el foro cacaotero el Gobernador de Santander, Richard Aguilar Villa, propuso industrializar el grano en Santander para darle valor agregado.
Para tal fin se montaría una planta en un punto equidistante en el Magdalena Medio, la cual tendría un valor aproximado a los $12 mil millones.
“No es posible que produzcamos uno de los mejores cacaos del mundo y tengamos que importar el chocolate y las chocolatinas”.












