En el país de cada 5 botellas de aceite comestible que se venden, una es ilegal.

Publicado por: REDACCION ECONOMICA
Pero en Santander el problema es más grave. En este departamento, uno de los centros de comercialización más importantes de Colombia, de cada tres botellas de aceite comestible que se comercializan, una es falsificada o adulterada.
Lo anterior significa que más del 30% de ese producto es ilegal a la hora de su venta.
De acuerdo con Laura Isabel Valdivieso Jiménez, directora ejecutiva de la Asociación Colombiana de Industrias de Grasas y Aceites Comestibles, Asograsas, se trata de una cifra de gran preocupación pues ese flagelo no solo hace un daño enorme a la economía sino que lesiona de manera severa la salud de los consumidores.
“El nivel de ilegalidad es muy difícil de medir. Sin embargo, en todo el oriente hay una importante presencia de marcas de aceite venezolanas que no registran ninguna declaración de importación”, agregó.
Además, la Directiva dijo que en esta zona del país se pueden estar presentando las cinco formas de ilegalidad, como son: falsificación, adulteración, alteración, contaminación y contrabando.
Valdivieso Jiménez dijo que la salud de los consumidores potenciales de aceite ilegal, está corriendo grave peligro.
Una muestra de lo anterior se evidencia en un estudio que se hizo con la Facultad de Bacteriología de la Universidad Javeriana en el que se tomaron 88 muestras, de las cuales 10 correspondían a la industria legal nacional.
“De esas 78 muestras restantes sólo 25 salieron bien libradas y la gran mayoría, 53 muestras, presentaron algún grado de contaminación bien sea en la tapa, en el envase o en el aceite mismo”, agregó.
Bajos precios
Valdivieso Jiménez dijo que uno de los atractivos para que los consumidores los compren es su bajo precio, pues es una industria paralela que no cumple las normas sanitarias ni buenas prácticas de manufactura, no paga impuestos y tiene costos de producción muy bajos.
“Un estudio de la Javeriana encontró que la mitad de los aceites reenvasados presentaban un contenido entre 10% y 40% inferior al anunciado, violando cualquier margen de tolerancia previsto por las normas de protección al consumidor. Incluso hay casos tan flagrantes que lo que se anuncia en la etiqueta ni siquiera cabe dentro del envase”, sostuvo.
Bomba de tiempo para la salud
El consumo frecuente de aceites sobresaturados incrementa sustancialmente los niveles de colesterol y triglicéridos en la sangre.
De acuerdo con la médica Paola León Durán, el tener esos niveles altos puede desencadenar en una arteriosclerosis, lo cual conlleva al taponamiento de las arterias y conduciría a posibles infartos.
Además, actualmente se investiga si los aceites recalentados como los que se venden como si fueran nuevos en varios puntos de la ciudad, favorecerían el desarrollo de ciertos cánceres en el organismo.
Por último y como mínimo, los aceites adulterados pueden llevar a una intoxicación, según la profesional.
Las pérdidas
Según la directora ejecutiva de Asograsas, a nivel nacional ese flagelo se queda con el 20% del mercado que perfectamente puede ser del orden de los $400 mil millones.
Uno de los graves problemas para su control es que se apariencia es muy similar al de un aceite legal.














