
Es decir, las cifras de tráfico aéreo hoy duplican a las que se calcularon para estructurar la concesión.
Esa es la razón por la que hoy reiteran que lo que se necesita es demoler el actual y construir uno nuevo.
“El año pasado se atendieron 1 millón 200 mil pasajeros con 5 mil metros cuadrados disponibles para prestar el servicio, por lo que dentro de los próximos 14 años se necesitarán más de 20 mil metros cuadrados, que no se construirán”, aseguró el director de la Fundación Cardiovascular de Colombia, FCV, Víctor Raúl Castillo.
La situación quedó plasmada en una carta enviada el pasado 14 de mayo en la que el bloque regional parlamentario en una reunión convocada por la Cámara de Comercio de Bucaramanga, CCB, le solicitó a la Aeronaútica Civil, Aerocivil considerar el hecho de la construcción de un nuevo aeropuerto en el mismo lugar y la suspensión de las obras de renovación por parte de la concesión.
“Lo aconsejable es ordenar la suspensión inmediata del contrato de concesión con el objeto de crear un espacio de reexamen del tema y la conformación de una comisión en la que participen además de la Aerocivil, el Departamento de Santander, el Municipio de Bucaramanga, la Cámara de Comercio y el Concesionario, para que en un término que no exceda los 30 días, presente una propuesta de solución técnica, jurídica y económica a adoptarse”, dice la comunicación.
La misma carta dio a conocer que “a nivel preliminar y dado el crecimiento del tráfico aéreo esperado, el Concesionario manifestó que estaría dispuesto a asumir las inversiones adicionales que demande la nueva solución”.
En una gran cruzada de empresarios, dirigentes gremiales y sector público, se sentó la necesidad de la demolición y construcción de una nueva terminal aérea, propuesta que tuvo eco ante el Presidente de la República, Juan Manuel Santos y el ex ministro de Transporte, Germán Cardona Gutiérrez.
Sin embargo, hoy el proyecto está inmerso en una polémica de cómo se le inyectarían más recursos a la terminal.
Actualmente el aeropuerto tiene un área total de 7.352 metros cuadrados; con la inversión proyectada en obras básicas contemplada en el contrato de concesión por $35 mil millones, se ampliará a 12.206 metros cuadrados.
A juicio de los expertos consultados por esta redacción, esta ampliación no servirá para atender la demanda proyectada ni siquiera para este año.
Una de las necesidades más apremiantes para el sector económico es adecuar el terminal aéreo para el traslado de pacientes hacia las zonas francas de salud que se empiezan a ejecutar.
Vanguardia Liberal pudo conocer que la intervención del aeropuerto de Bucaramanga era la prioridad número uno para impulsar el turismo de salud en el país, sector incluido dentro del Programa de Transformación Productiva.
Paradójicamente, el Aeropuerto Internacional Palonegro, el más importante del nororiente colombiano, se incluyó en un paquete de concesiones de seis aeropuertos, (entre ellos el de Cúcuta, Santa Marta, Valledupar, Barrancabermeja y Riohacha), siendo el único rentable.
Las cifras que hay que considerar
De acuerdo a un informe detallado de tráfico aéreo presentado por la CCB a la Aerocivil, se espera que para el año 2016 el tráfico de pasajeros supere las dos millones de personas.
Y es que el crecimiento se evidencia en pasajeros transportados, especialmente entre 2006 y 2010, cuando se presentó un incremento de 20% en la tasa anual de crecimiento histórica.
“En tan solo 5 años (2005-2010) se duplicó la cifra, pasando de 550 mil a un millón 200 mil pasajeros. Este incremento que sobrepasó todas las estimaciones, se mantiene constante en el 2011 y se calcula que para el 2012 crecerá un 9%, teniendo en cuenta el comportamiento del tráfico del primer trimestre del presente año”, asegura el vicepresidente de desarrollo regional de la CCB y asesor de la Gobernación Félix Jaimes Lasprilla. (ver gráfica)
Figura jurídica, la clave para incrementar inversiones
Hasta el momento, para la Aerocivil lo único cierto es que hay un contrato firmado que se debe cumplir a como dé lugar.
“Nos estamos moviendo entre las posibilidades del contrato”, aseguró a Vanguardia Liberal el director de la entidad, Santiago Castro Gómez, quien añadió que hay un comité conformado por autoridades departamentales, entidades privadas y Gobierno Nacional que está examinando el tema.
Por su parte, el alcalde de Bucaramanga, Luis Francisco Bohórquez, insiste en que en los términos contractuales se debe buscar la inversión de capital necesario para contar con una terminal acorde a las necesidades de la ciudad.
“El aeropuerto es la carta de presentación de cualquier ciudad y uno descifra por el aeropuerto a qué categoría de ciudad llega, así como por la maleta se conoce al viajero. Lo que se busca es tener una claridad jurídica de las inversiones adicionales a las obras básicas y ampliar ese adicional hasta los $70 mil millones”, aseguró el mandatario bumangués, quien reiteró la propuesta que tiene su gobierno de sacar adelante la construcción del Teleférico entre Bucaramanga y el aeropuerto Palonegro.
Pese a que ya existe un contrato en ejecución cuyas condiciones deben cumplirse tal y como se señalan en él, para Félix Jaimes Lasprilla, vicepresidente de Desarrollo Regional de la CCB y asesor de infraestructura de la Gobernación, sí se puede acordar una nueva construcción ya que una modernización no cumple con las expectativas.“Significaría solamente una reforma sobre una edificación que ya cumplió su vida útil y que fue diseñada con unos criterios funcionales diferentes a las necesidades actuales”, afirmó.
Igualmente, asegura que el contrato de concesión describe de manera general las obras necesarias para la modernización de los aeropuertos, pero no indica expresamente que dichas obras debían corresponder simplemente a una ampliación de las edificaciones existentes. Además, argumenta que el contrato no dice con precisión que deba tratarse solo de una remodelación de las construcciones existentes.
“Bajo la consideración genérica de obras de modernización bien pueden acordar las partes la construcción de edificaciones nuevas”, señala el experto. En general, lo que se propone en términos contractuales es que se acuerden las obras de alcance progresivo y las voluntarias. Sin embargo, estas obras sólo podrán ejecutarse con un previo acuerdo entre las partes.
“Hay consenso en que hay que replantear la inversión y encontrar la figura jurídica para hacer posibles esas inversiones adicionales. Pero hoy está lejos la posibilidad de una nueva terminal porque no sentimos por parte de la Aerocivil una actitud receptiva”, aseguró el presidente ejecutivo de la CCB, Juan Camilo Beltrán Domínguez.
En resumen
Se moderniza o se construye
Actualmente la Concesión de Aereopuertos de Oriente S.A.S, desarrolla las obras de modernización del Aeropuerto Internacional Palonegro.
Dentro de los términos contractuales deberá invertir en éstas $30 mil millones.
Pero estos recursos no serán suficientes según la determinación del Gobierno Departamental y la Cámara de Comercio de Bucaramanga.
Así que para ampliar las obras de modernización básicas se podría recurrir a los términos de contrato de desarrollo progresivo, es decir, se podría inyectarle otros $20 millones; con eso, la inversión bordearía $50 mil millones, que son los recursos máximos que de acuerdo al contrato de modernización podría ejecutar la concesión.
Sin embargo, según los estudios desarrollados por la CCB, construir un nuevo terminal dentro del espacio actual del aeropuerto costaría $70 mil millones.
De acuerdo a las reuniones sostenidas con la concesión, la entidad tiene el músculo financiero para inyectarle estos recursos. Es decir que en pocas palabras, la decisión la tendrá que tomar la Aerocivil.

