Los santandereanos hemos estado acostumbrados a escuchar y repetir los elogios sobre la educación que recibimos, en especial los logros en las pruebas del Saber, la alta participación de la población cursando estudios universitarios, el constante aumento en la oferta de programas educativos, de la mano del crecimiento de la infraestructura de muchas universidades.
Publicado por: Horacio Cáceres Tristancho
Está muy claro que en el ámbito nacional tenemos relevancia, pero el nuevo entorno de negocios y relaciones comerciales con el mundo está presionando para que veamos más allá de nuestra accidentada geografía.
En términos internacionales los resultados no son buenos para Colombia. El país fue invitado en el 2006, 2009 y ahora en el 2012 a ser parte de las pruebas PISA realizadas entre los 65 países miembros de Ocde (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), institución compuesta por las potencias industriales del mundo.
Mejor escenario para valorar nuestra educación en términos internacionales quizá no exista. Las pruebas van dirigidas a jóvenes de 15 años para conocer su grado de competencia en tres temas fundamentales para el desarrollo; hablamos de comprensión de lectura, matemáticas y ciencias, ingredientes esenciales para determinar qué tan profundo se puede insertar una población en la innovación y desarrollo (I+D) de un país, y por lo tanto en mejores empresas, salarios y calidad de vida.
Citemos los resultados generales de las pruebas y concluyamos con simple sentido común. Colombia en el 2009 ocupó en lectura el puesto 52 entre 65 países, en matemáticas el 58 y en ciencias el 54, mientras en los primeros lugares siempre calificaron naciones como China (Shanghái), Corea del Sur, Finlandia, Japón, Singapur, entre otros.
Solo para refrescar la memoria acordémonos que de allá vienen marcas como Samsung, LG, Hyundai, Nokia, Sony, Panasonic y demás, mientras en nuestra economía las exportaciones van por el lado del petróleo crudo, café en grano y oro en bruto.
Debemos presionar para que Santander traspase la frontera nacional y empiece a compararse en otros escenarios. Qué bueno sería que los exámenes llegaran al departamento con mayor intensidad: más colegios y más jóvenes presentando las pruebas. Con los resultados entenderíamos definitivamente que por el camino que vamos no alcanzaremos mejores tasas de crecimiento. El desarrollo económico debe ir acompañado necesariamente de la educación.












