Un nuevo proyecto de la Cámara de Comercio de Bucaramanga, financiado por Innpulsa Colombia y operado por el instituto IC2 de Austin, Texas, busca catapultar empresas innovadoras, de base tecnológica en la ciudad.

Publicado por: NOHORA CELEDÓN
Santander es una de las regiones que más se destaca en el país por el número y la calidad de universidades y centros de investigación que tiene. Pero, ¿cuántos de los estudios y los desarrollos que se realizan dentro del campus se han convertido en un buen negocio?, ¿cuántas innovaciones que podrían haber solucionado grandes problemas a un sector de la industria? o ¿cuántas de ellas podrían haberse convertido en el “Google” colombiano?
Es muy poco probable hallar una respuesta certera a esas preguntas, pero lo que sí se está haciendo en la ciudad es intentar crear un ecosistema en el que la innovación sea también un buen negocio, que genere empresa, empleos y desarrollo para la región.
“Hay diferencias entre el innovador y el emprendedor, el innovador tiene buenas ideas, pero el emprendedor le pone negocio a esas ideas así que necesitas de ambas”, explica Norma Kaderlan, consultor en gerencia, profesor de la Universidad de Texas, y miembro del Instituto IC2.
Esta institución fue contratada por la Cámara de Comercio de Bucaramanga, a través de un programa lanzado por Innpulsa Colombia, para fortalecer las capacidades de las instituciones que promueven el emprendimiento de alto impacto en Santander.
Entienden por emprendimiento de alto impacto, la creación de empresas que tienen la capacidad de crecer de manera rápida y sostenida y con un alto componente de innovación.
El Instituto IC2, que significa investigación, creatividad y capital, que hace parte de la Universidad de Texas en Austin, lleva doce años implementando su modelo de desarrollo de emprendimientos de alto impacto en países como México, Chile, Polonia, Sudáfrica, Rumania, Jordania y Kazajstán.
“En la Universidad de Texas, teníamos un programa muy bueno de administración de empresas, de negocios y de derecho y tenemos otros programas de investigación donde estaban saliendo ideas muy buenas de base científica. Así que el fundador del Instituto, George Kozmetsky pensó que entorno a lo que estaba saliendo de centros de investigación podríamos crear negocios y tener impacto y creó el instituto IC2 (en 1977) para crear estos vínculos”, explicó Glenn Robinson, también consultor del instituto.
Hay potencial
Tanto Robinson como Kaderlan estuvieron esta semana en Bucaramanga haciendo el primer acercamiento a la ciudad, se reunieron con representantes de universidades, inversionistas, empresas, emprendedores y ambos señalaron haber quedado gratamente sorprendidos.
“Lo que busco es personas que quieran hacer la diferencia, pero me siento impresionado de las personas que conocí en la Bucaramanga están orientadas no sólo a construir su empresa sino a construir ese sistema ese ambiente para Santander y no solamente para ellos mismos sino para la comunidad.”, expresó Kaderlan.
De acuerdo con Robinson los componentes que se requiere para que sea exitosa esta experiencia es universidades con buenas tecnologías y políticas internas adecuadas para sacar esas tecnologías de los centros de investigación al mercado y acceso al capital. Señala que, de acuerdo con lo que vio, la región es territorio fértil para emprendimientos de alto impacto.
Los dos investigadores elaborarán un diagnóstico de la ciudad que será presentado de uno a tres meses y luego iniciarán con la siguiente fase del proyecto que tiene que ver con la formación de emprendedores y líderes.
EL PROYECTO
Luego de que se elabore el diagnóstico, la siguiente etapa del proyecto consiste en el entrenamiento de 190 emprendedores (5 grupos de 38) que tengan ideas de negocios basadas en ciencia y tecnología que se entrenarán mediante el programa Innovation Readiness (alistamiento para la innovación) que es un curso online de 10 módulos.
Simultáneamente se seleccionará a 10 gerentes y empresarios que serán en adelante los tutores de los emprendedores, ellos serán “entrenados para ser entrenadores”.
De los 190 emprendedores al final se seleccionan 10 que junto con 3 de sus socios o miembros de su equipo asistirán a un curso intensivo que les permitirá convertir sus ideas en propuestas de valor, evaluar el mercado y proteger su propiedad intelectual. A las ideas que se gestionen en esta fase, el IC2 les hará un acompañamiento en el proceso de mercadeo, utilizando su red mundial de contactos.
El proyecto de 18 meses de duración tiene un costo cercano a los $666 millones, de los cuales 40% es financiado por la Cámara de Comercio y 60% por Innpulsa Colombia.













