De los 14 billones de cigarrillos que se consumen en Colombia cada año, se calcula que 1,8 billones son de contrabando. El estimativo de cigarrillos de contrabando que se consumen en Santander es de 36 mil millones de unidades anuales.

Publicado por: REDACCIÓN ECONÓMICA
Por eso tanto el sector público como el privado mantienen una intensa campaña para atacar este delito pues se calcula que los departamentos dejaron de percibir unos $100.000 millones en 2012, recursos que se destinan para la salud.
Jerónimo Castillo, gerente contra el Comercio Ilícito de la compañía British American Tobacco, BAT, asegura que el fenómeno está en crecimiento pues mientras que en 2008 el tabaco de contrabando en Colombia era del 1%, al cierre del año pasado la cifra llegaba al 10%.
De acuerdo con el directivo, Santander y Bucaramanga son muy vulnerables a esta situación debido a que son zonas fronterizas y reciben tabaco ilegal proveniente de Venezuela.
“En los Santanderes el consumo de cigarrillos de contrabando es bajo, pero viene en aumento. El año pasado se mantuvo en niveles de 2011 llegando al 2,5%, luego de un aumento histórico de un 90% entre 2010 y 2011 (del 1,3% al 2,4%)”, dice el directivo.
Marcas y procedencia
Una cajetilla de cigarrillos de contrabando tiene un costo entre $500 y $1.000, mientras que un paquete legal, que paga impuestos a los departamentos, cuesta $1.500.
El cálculo que tienen las autoridades es que unas 150 marcas de contrabando se venden en Colombia pero hay una que está en el primer lugar. Se trata de la marca Ibiza, que viene de Paraguay y que concentra más del 40% del mercado ilegal.
De acuerdo con Castillo, también se comercializan marcas provenientes de China, India e Indonesia. Pero lo más problemático es el cigarrillo de Paraguay pues tiene una industria muy fuerte y aunque buena parte de su producción se vende en Brasil, un alto porcentaje del tabaco de ese país entra ilegalmente por Venezuela.
“Lo que estamos pidiendo es políticas claras para controlar una situación que es muy dañina para las finanzas departamentales y también para las empresas. En Santander el año pasado se incautaron poco menos de un millón de cigarrillos de contrabando, cifra demasiado baja teniendo en cuenta el problema que viene creciendo”, dice Castillo.
Y agrega que para el departamento el daño es doble si se tiene en cuenta que la industria tabacalera santandereana es una de las más grandes del país y están en riesgo los empleos de un sector que es muy sensible.













