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Miércoles 22 de mayo de 2013 - 12:01 AM

Banagrario “juega fútbol” con créditos asociativos en cacao

Los proyectos agrícolas que se promovieron con créditos asociativos del Banagrario en Santander se han convertido en un yugo para los campesinos. Para la muestra, Asomucari y sus 300 hectáreas de cacao. Se vendió como una panacea y ante el fracaso no hay responsables.

Banagrario “juega fútbol” con créditos asociativos en cacao (Foto: Archivo/VANGUARDIA LIBERAL)
Banagrario “juega fútbol” con créditos asociativos en cacao (Foto: Archivo/VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: REDACCIÓN AGROPECUARIA

En el 2005, Fedecacao, junto con el Banco Agrario, el Minagricultura y Finagro promovieron en Santander un proyecto que se llamó Asociación Agropecuaria de Cacaocultores de Santander, Asomucari, que tenía como finalidad la siembra de 300 hectáreas de cacao para 150 familias.

Pero como dice el adagio campesino: lo que nace mal, termina mal.

Pues eso fue lo que aconteció. Hoy, ese proyecto que fue vendido como una de las panaceas agropecuarias para Santander, atraviesa uno de sus peores momentos económicos y la banca estatal, que tiene en sus manos la solución, literalmente, juega un partido de fútbol, pues rebota la salida a esa crisis de entidad en entidad.

De acuerdo con Marta Lucía Quintero Rangel, directiva de la Mesa Nacional Cacaotera, en este “engañoso proyecto” se pueden encontrar todo tipo de argucias que tenían un solo objetivo: sembrar ese cacao como fuera sin importarles el futuro de los campesinos.

Para empezar se sembró en cuatro municipios: Rionegro, El Playón, Girón y Lebrija.

“Ya llevamos 8 años en esta tortura. Nos vendieron un proyecto que tendría materiales biológicos que producirían tres toneladas por hectárea y en promedio no se llega a los 500 kilos”, aseveró la representante de la Mesa Nacional Cacaotera.

El crédito inicial fue de $1.524 millones y la deuda sigue igual a pesar de haber abonado a capital $220 millones, cancelado intereses por $240 millones, abonar $60 millones por intereses de mora y por “otros” se han pagado $26 millones. “Hemos pedido de mil formas que nos indiquen ese rubro qué involucra y nunca lo han dicho”, aseveró la directiva cacaotera.

Para el inicio de este proyecto cada municipio aportó $3 millones y la Gobernación de Santander $15 millones.

“Engañaron a los campesinos y para colmo de males hoy estamos demandados por el Banco Agrario en el Juzgado Primero Civil del Circuito de Bucaramanga”, agregó Quintero Rangel.

La solución aparece, pero en los foros agropecuarios.

Las falencias del proyecto

1 Fedecacao no aparece por ningún lado, a pesar de responder por la parte técnica.

2 El proyecto nunca tuvo interventoría y si la hubo, nunca se reportó.

3 No hubo organización social y al proyecto, debido al afán de siembra, entró todo el mundo.

4 Hay personas que no están en lista de Finagro, pero si demandadas cuando nunca utilizaron el crédito ni fueron parte del proyecto.

5 No tuvieron asistencia técnica idónea y real.

6 No hubo análisis de suelos y los materiales no respondieron a las producciones vendidas.

Publicado por: REDACCIÓN AGROPECUARIA

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