La Autoridad Ambiental dice que el proyecto no está en un área protegida vigente.

Publicado por: REDACCIÓN VANGUARDIA LIBERAL
Una de las grandes críticas que surgieron durante el foro realizado este miércoles en la ciudad sobre el Ecoparque Cerro del Santísimo, es el hecho de que este proyecto no tiene licencia ambiental, pese a que ya inició su etapa de construcción.
De acuerdo con un comunicado emitido por la Fundación Participar, el Comité Transparencia por Santander y el programa Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos, organizadores del foro, “en razón a que el proyecto se encuentra en área protegida según el decreto 2372 del 2010, este requiere licencia ambiental”.
De acuerdo con Hernán Gamarra, socio de la Fundación Participar, el área protegida a la que se refieren es el Distrito de Manejo Integral de Bucaramanga, DMI, declarado por Consejo Directivo de la Corporación Autónoma para la Defensa de Bucaramanga, Cdmb, en 1996.
Sin embargo, de acuerdo con la Corporación, este Distrito de Manejo Integrado, no permite a la autoridad exigir una licencia ambiental, puesto que aún no ha sido homologado.
El subgerente técnico y operativo de la Corporación, Germán Luna, asegura que precisamente la expedición del decreto 2372 del 2010 exige que se homologuen las áreas protegidas anteriores a este decreto, y el DMI de Bucaramanga no ha sido homologado. Este proceso está en manos de la Cdmb y del Registro Único Nacional de Áreas Protegidas, y hasta que no haya concluido es como si el DMI no estuviera vigente. De acuerdo con Luna, el área del DMI que se cruza con el proyecto del Santísimo es inferior a una hectárea.
Adicionalmente, el funcionario aseguró que a pesar de que el proyecto no debe expedir plan de manejo ambiental, sí lo tiene. Se trata de un conjunto de requerimientos que les exige la autoridad ambiental para que puedan hacer aprovechamiento de los recursos naturales.
Entre estos están, una concesión de aguas, que fue solicitada por cinco litros por segundo y se entregará por 3,5 litros por segundo, permisos de corte y poda de material vegetal, un plan de compensación ambiental, inventarios de flora, de movimientos de tierra, y manejo de la vegetación.
Pero estas respuestas, que fueron presentadas por la Corporación durante el foro, no convencen aún a los veedores ciudadanos de este proyecto, que anunciaron que llevarán esta y otras inquietudes sobre el proyecto a entidades de control para que se pronuncien al respecto.
Otros puntos debatibles
De acuerdo con el comunicado de los organizadores del foro, desde el ámbito ambiental hay otros temas que generan preocupación. Por un lado, el proyecto no respeta la distancia de 30 metros con respecto al Río Frío, que debe tener en cuenta toda edificación. Frente a este punto la Cdmb responde que la construcción de la Casa Clausen, sobre la que se construirá toda la infraestructura está allí desde 1887, y por lo tanto no la cobija la norma de la ronda hídrica. Asegura además que los estudios indicaron que la zona no está en riesgo de inundación.
De acuerdo con el comunicado conjunto, tampoco “existen evidencias de que se hubieran realizado estudios geológicos a profundidad para demostrar la viabilidad del proyecto, ni diseños sobre obras de mitigación de sus impactos. La Cdmb contradice este punto con un informe presentado por la Corporación Nacional del Parque Chicamocha, con estudios del proyecto, que incluyen el aspecto geológico, que según la autoridad son suficientes.













