
La decisión fue anunciada tras la reunión mensual de la Junta Directiva del Emisor, la cuál inició a las 2 de la tarde y acaba de concluir.
La amenaza de la crisis financiera internacional, las previsiones de un moderamiento en el consumo y las buenas perspectivas de crecimiento económico para Colombia llevaron a la Junta Directiva del Banco de la República a mantener estables sus tasas de intervención por segunda vez en el año.
El emisor tampoco renovó el programa de compras de divisas, que había mantenido para controlar la revaluación del peso.

