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Domingo 29 de Abril de 2012 - 12:01 AM

Aumentar la compra es solución a la revaluación

La revaluación del peso colombiano sigue siendo un dolor de cabeza para muchos sectores del país; incluso, hace poco algunos gremios como floricultores y exportadores le exigieron al Gobierno medidas efectivas para frenar la caída del dólar frente a la moneda nacional.

El peso acumula una apreciación del 8,8% en lo que va del 2012, una de las más altas del mundo en ese periodo.

Y aunque el Gobierno asegura que se han tomado algunas medidas como la compra controlada de divisas que realiza el Banco de la República, también admite que efectivamente hay que hacer mucho más.

El ministro de Hacienda, Juan Carlos Echeverry, insistió en la necesidad de tomar acciones: “A pesar de que la devaluación del dólar obedece a un fenómeno global, el Gobierno continúa analizando de manera permanente medidas que disminuyan el ritmo de apreciación del peso colombiano”, dijo.

Las medidas tomadas hasta ahora, según los analistas, son meros “paños de agua tibia” y han consistido en tratar de quitar presión al mercado manteniendo miles de millones de dólares en sus cuentas fuera del país producto de emisiones de bonos y de dividendos de Ecopetrol, y comprando  $20 millones de dólares diarios durante tres meses a partir del 6 de  febrero, y para las últimas semanas el Banco informó su intención de extender la compra de 20  millones de dólares diarios hasta el 4 de agosto del presente año.

Soluciones

Para la mayoría de analistas del tema económico, la solución inicial al problema de la revaluación está en una mayor compra diaria de divisas y el freno a la inversión extranjera sustentada en la minería y la disminución en las tasas a manos del Banco de la República.

Para el Departamento de Investigaciones Económicas de Interbolsa, dentro de las posibilidades que se podrían aplicar por parte del Banco de la República se encuentran un incremento en las compras diarias de dólares, compras discrecionales (sin decir cuando ni que monto) y control de capitales.

“Dentro de las anteriores, creemos que la mejor opción es el aumento en el monto de compras diarias, pues  las reservas  internacionales como proporción del PIB, de las importaciones y de la deuda de  corto plazo, reflejan que hay espacio para aumentar los niveles. Las otras dos  opciones se descartan ya que las compras discrecionales pueden dañar el canal  de comunicación con el mercado (situación que el Banco no desea) y  con un  control de capitales no se verían afectados los flujos  entrantes por IED ni por  exportaciones (los más importantes), por lo que el efecto sería casi imperceptible  y causaría distorsiones en el mercado financiero”, anotaron analistas de la entidad.

“Aunque las autoridades económicas reconocen que es poco lo que puede hacer el Gobierno para frenar la apreciación del peso sin distorsiones costosas, el Gobierno de Santos podría impulsar medidas adicionales, tales como los controles de capital, a fin de contener las crecientes presiones políticas de los exportadores”, anotó en un informe Eurasia Group.

La Dirección de Investigación de CES Consultores Economistas S.A.S. asegura que no hay una única solución, sino que es una combinación de medidas. “Las intervenciones del Banco de la República  sobre la tasa de cambio se  ven representadas en  una disminución  de la velocidad de apreciación  del peso colombiano, sin embargo, factores como  el aumento de la inversión extranjera directa  (IED), aumentos en los flujos de capital, pagos de  impuestos y de divisas de exportaciones, han sido  los reales responsables de la revaluación del peso colombiano. Si el motivo de la intervención por parte del  Emisor pretende frenar la apreciación del peso, es  necesario que se busquen o se evalúen otros  mecanismos de intervención complementarios,  que podrían tener un impacto significativo”.

Para Consultores Economistas estas medidas se relacionan  con  la modificación de encajes bancarios que permitan frenar las inversiones especulativas o de corto plazo.

“Hay  que tener en cuenta que este tipo de medidas, si  bien pueden tener un efecto positivo, generarían disgusto sobre otro grupo de presión importante en el país, como lo es la banca, pues el aumento del encaje bancario supone efectos directos sobre la liquidez del sistema financiero y por ende sobre sus resultados. Por otro lado, esta medida se puede combinar con un incremento significativo  en el monto de compra de divisas por parte del  Emisor y un apoyo en la disminución del déficit fiscal por parte del Gobierno”.

Agregaron a su vez que estudios realizados demuestran que estadísticamente una intervención por un monto  de US$30 millones de dólares diarios tendría una  disminución sobre la tasa de cambio de 0.2%, lo cual es un resultado muy importante si se quiere  aplicar en la economía para estabilizar la tasa de  cambio.

Dijeron también que las medidas de blindaje también tienen que venir del sector exportador, buscando la manera de aumentar su productividad “mejorando  su estructura de costos, al igual que adoptando medidas financieras  para cubrirse  de las fluctuaciones cambiarias (utilización de derivados como futuros o forwards), esto le permitirá  protegerse frente a los cambios súbitos en la tasa  de cambio y así garantizar su permanencia en el  mercado en épocas de revaluación como la actual”.

El presidente de la Andi, Luis Carlos Villegas, aseguró que el actual nivel de reservas internacionales, que está aproximadamente en US$33.000 millones, no se compadece con el de importaciones, por lo que el Banco Central debería ser más agresivo en su intervención cambiaria

De acuerdo con el senador Mauricio Lizcano Arango el Banco de la República ha sido tímido a la hora de comprar dólares. “Desde enero pasado el Emisor está comprando 20 millones de dólares por día, cifra que podría aumentar fácilmente hasta los 50 millones de dólares al día. El Emisor debe dejar de lado la teoría de que al comprar dólares necesariamente se convierten en pesos que ingresan a la economía y, por consiguiente, habría presiones inflacionarias. Es necesario que el Banco deje de ser tímido y se arriesgue. Tiene espacio suficiente para comprar dólares, eso está muy claro”.

Para el Departamento de Estudios Económicos del BBVA, es muy difícil controlar lo que está sucediendo, pues no es sólo culpa de Colombia.
“En el aspecto cambiario, luego de una fuerte depreciación en el cuarto trimestre de 2011, en  enero el peso colombiano recuperó terreno rápidamente, respondiendo a la continuidad en los  flujos de inversión extranjera directa hacia el país y, en general, al mayor apetito global por activos de riesgo, impulsada por sorpresas positivas en los indicadores de actividad en Estados Unidos y  el mensaje de pausa prolongada de la Reserva Federal”.

Y son esperanzadores con los resultados de la tasa de cambio a finales de este año. “Estimamos que el tipo de cambio en 2012  se ubicará, en promedio, en $1.797 frente a $1.848 de 2011. Al igual que en 2011, la reciente renovación del programa de compras diarias de dólares  y las acciones de las autoridades monetarias y fiscales señalan una actuación coordinada para  disminuir las presiones de apreciación del peso. Entre tanto, la línea de acción del Gobierno  seguirá concentrada en impulsar mejoras de competitividad en el sector productivo, a través de las reformas estructurales en curso, y evitar distorsiones del financiamiento público sobre el  mercado cambiario, en línea con los anuncios realizados en la reunión de política monetaria de  finales de enero sobre el manejo de caja en dólares para 2012”.

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