Mientras los exportadores celebran como el dólar se acerca al techo de los $1.800, para los importadores, como por ejemplo los avicultores, esa trepada de la divisa americana los puso en revuelo.

Publicado por: REDACCIÓN ECONÓMICA
Y no es para menos.
En el caso de Santander, la industria avícola, de acuerdo con los datos suministrados por la Federación Nacional de Avicultores, seccional Santander, procesa mensualmente 80 mil toneladas de materias primas, que deben traerse del mercado externo, principalmente de Estados Unidos y Argentina.
De acuerdo con Marta Ruth Velásquez Quintero, directora ejecutiva de Fenavi, de esas materias primas importadas 50% corresponde a maíz, es decir, 40 mil toneladas mensuales; y 20% es torta de soya.
“Veníamos soportando la situación, porque el dólar nos estaba favoreciendo; pero ahora nos afecta de manera directa los costos de producción”, agregó.
Velásquez Quintero dijo que lo más grave del dólar es su volatilidad, que no permite planificación ni proyección alguna.
“El Gobierno debe tener en cuenta que la avicultura ha sido muy golpeada desde 2010, por lo que las medidas de apoyo se deben acentuar y a la vez establecer mecanismos reales y efectivos para frenar la volatilidad del dólar que está matando a la industria nacional, que tiene que importar materias primas ante la poca oferta nacional de granos”, agregó.
Malos momentos
Los dos últimos años no han sido buenos para la industria avícola de Santander.
Según Velásquez Quintero, producto de la ola invernal, el sector se quedó sin infraestructura, lo que a su vez llevó a la pérdida de competitividad.
Hay una reforma tributaria que quiere gravar la carne de pollo y huevo, el contrabando sigue y los costos de producción se han incrementado.
Y como si fuera poco a partir del 15 de mayo comenzó a regir el TLC con Estados Unidos, acuerdo comercial que, según Fenavi, dejará en el camino a más de un productor.












