
De acuerdo con cifras de la entidad, el año anterior entraron al país 28.594 toneladas de leche, de las cuales 20.259 toneladas corresponden a leche en polvo, lo que significa un incremento del 363% por encima de 2011. En cuanto a lactosueros ingresaron 7.056 toneladas, 60% por encima que en 2011. Y en 2013 la tendencia es creciente.
“Cualquier incremento en esta magnitud de un año a otro distorsiona el precio del mercado por la sensibilidad que hay en la formación interna del precio debido a la asimetría existente entre transformadores y ganaderos. Son 6 empresas las que hacen la transformación del 70% de la leche que va al mercado formal. Además, los industriales importan la leche en polvo y la reconvierten en líquida con un costo de producción por debajo del precio de compra”, explicó Sánchez. Esta situación dio lugar a que entre diciembre de 2012 y enero de 2013 el precio promedio pagado al lechero por cada litro cayera en $126, lo que corresponde a un descenso del 10,2%.

