Domingo 03 de Junio de 2018 - 12:01 AM

Ventajas de estar asegurado

Aunque el comportamiento del mercado de seguros registra cifras positivas, las empresas aseguradoras concuerdan en que todavía falta mayor cultura de previsión entre los colombianos.
Banco de imágenes / VANGUARDIA LIBERAL
Para Fasecolda, el desarrollo de los canales de banca, seguros y masivos, junto con el crecimiento de los créditos financieros, han sido los dinamizadores del sector, especialmente de los seguros de vida en las dos últimas décadas.
(Foto: Banco de imágenes / VANGUARDIA LIBERAL)

Catalina Campos es una oftalmóloga casada y con un hijo, recientemente adquirió un seguro a través de su tarjeta de crédito, que además de asistencia en el hogar en caso de enfermedad para ella y su familia, le brinda asistencia veterinaria, apoyo en caso de un daño o accidente en el carro, atienden emergencias por sus electrodomésticos y asegura su bicicleta.

“No suelo tomar seguros, pero uno nunca sabe. Ya lo usé porque mi hijo tenía conjuntivitis y una enfermera me dio recomendaciones y atención médica telefónica; no pago mucho, apenas 25 mil pesos mensuales y adicional siento que tengo buena cobertura”, explica.

Además de esto, a través de otra entidad financiera adquirió un seguro de vida, que indemniza a su familia en caso de fallecer y le da una suma de dinero en vida si llega a padecer una enfermedad grave.

“No se trata de esperar que nos sucedan cosas malas, es simplemente estar prevenidos por si suceden”, explica.

Pero su caso no es una regla general en la sociedad colombiana. Aún falta mucho camino por recorrer en términos de la cultura aseguradora en el país. De acuerdo con Juliana Lagos Camargo, directora de Investigación y Desarrollo de la Superintendencia Financiera, más del 50% de las personas no tienen ningún tipo de seguro en el país.

Lo que se percibe en el mercado, en palabras de Alejandro Torres García, docente del Departamento de Economía de EAFIT, es que "el colombiano promedio tiene muy poco nivel de aseguramiento, exceptuando los seguros obligatorios o los que se deben adquirir para usar algunos productos financieros. Parte de la explicación es que los colombianos no tenemos esa cultura de la previsión y no nos estamos anticipando a prevenir hechos futuros. Tendemos más a solucionarlos cuando se presentan.

Sin embargo, admite que el cambio en las prácticas sociales, económicas y culturales está abriendo el panorama al tipo de seguros que los consumidores adquieren para tener tranquilidad sobre diferentes campos de la vida personal y profesional. "El mercado de seguros está sujeto a la innovación, debido a la sofisticación financiera y tecnológica. Hay seguros que no existían antes y pueden ser hoy muy importantes. Por ejemplo, en algunas entidades financieras, cuando se termina una transacción en un cajero electrónico, se pregunta al cliente si quiere asegurar el retiro. Para las transacciones electrónicas se ofrece hoy la posibilidad de obtener un cubrimiento para evitar la clonación de pagos o problemas con el envío de paquetes", afirma Torres.

Otros seguros novedosos que se ven en el mundo amparan partes del cuerpo, billeteras y hasta recompensas obtenidas a través de juegos y aplicaciones móviles. Las mascotas, por ejemplo, ocupan hoy una posición mucho más importante en la composición de muchas familias, por lo que las pólizas para ellas están a pedir de boca.

"En el sector empresarial hay seguros para riesgos cibernéticos. Se busca proteger las bases de datos contra robo, secuestro de información o daño de datos. Incluso se tienen en cuenta aspectos como la reparación de los archivos o de la reputación de las compañías en caso de daños ocasionados por cualquier filtración de información", explica Daniel Vásquez.

Para la Federación de Aseguradores Colombianos, Fasecolda, actualmente hay más conciencia sobre la necesidad de tener un seguro, por fuera de aquellos que son obligatorios, y es así como durante el mes de abril del presente año, las primas emitidas por seguros en el país se incrementaron 7%, pasando de $7.900 millones en abril de 2017 a $8.500 millones en el mismo mes de este año.

Comportamientos de las pólizas

Según cifras suministradas por Fasecolda, al corte de junio de 2017, aproximadamente 2.5 millones de vehículos tienen un seguro voluntario, y casi 7 millones el Soat, que es obligatorio.

Gerardo Sánchez, administrador de empresas y dueño de un Logan modelo 2016 asegura que el precio de la póliza es lo que más le preocupaba, “pues esto se suma a la gasolina, Soat, repuestos, parqueadero, y termina siendo mucho gasto”.

Pero admite que en caso de un accidente, la pérdida de dinero sería mucho más alta que lo que cuesta actualmente el mantenimiento del vehículo. “El seguro me garantiza que mi inversión está resguardada, eso me da tranquilidad”, dice.

De acuerdo con Fasecolda, el costo de las pólizas, los porcentajes en los deducibles, el avalúo comercial de los vehículos usados y su año de fabricación, entre otros factores, son las razones por la cuales los propietarios de vehículos de más de 10 años desisten en seguir pagando un seguro.

Otro seguro que también crece es el de daños por incendio y terremoto, sin embargo, todavía una buena parte de la población no cuenta con pólizas del hogar, ni con seguros con cobertura en incendio y terremoto para sus pymes o grandes industrias.

“Para no perder el esfuerzo de su vida, que puede estar reflejado en su hogar y si es empresario en su compañía o industria, es recomendable hacerle frente a eventualidades como un incendio, un terremoto o una inundación, entre otros; mediante la protección que le brinda un seguro. La rotura de una tubería, un hurto, o la pérdida de ingresos por arrendamiento son situaciones tan cotidianas que pueden resolverse prontamente si se cuentan con pólizas que se ajusten a sus necesidades”, precisan voceros de Fasecolda.

Las emisión de pólizas y lucro cesante crecieron 16,6% en abril, llegando a $281.700 millones, mientras que las de terremoto crecieron 11,2% por un total de $257.718 millones.

Seguro de desempleo

Un seguro que está tomando fuerza es el de desempleo, que generalmente viene unido a la adquisición de productos financieros. Según la Aseguradora Solidaria, este es un seguro que se ha sido diseñado de tal forma que el usuario de un crédito o de productos y servicios que generen pago de cuotas mensuales, en caso de sufrir una incapacidad total temporal o la pérdida involuntaria de su empleo, pueda continuar cancelando oportunamente sus cuotas durante un período determinado. Según Fasecolda, el crecimiento en este tipo de seguro fue de 3,7%, pasando de $150.830 millones de pesos en pólizas emitidas en abril de 2017 a $156.362 millones en el cuarto mes de este año.

Seguros de personas

Para Fasecolda, el desarrollo de los canales de banca, seguros y masivos, junto con el crecimiento de los créditos financieros, han sido los dinamizadores, especialmente de los seguros de vida en las dos últimas décadas. La rama de personas, en abril aumentó 3%, llegando a 2.404.718 en primas emitidas, viéndose afectadas por el decrecimiento del 13% en las pólizas de accidentes personales y -5% en el educativo. Se notó aumento en las primas emitidas durante abril de este año en las de vida individual (10%) y salud 2,3%, indica el gremio de las aseguradoras.

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