Que el tarjetón, que los jurados, que la organización de la Registraduría, que el sistema electoral... No se sabe quién o qué es el culpable de la demora en la entrega de los resultados en la jornada electoral de este domingo, pero lo cierto es que como no ocurrió en muchos años, fue ese un verdadero fiasco durante la jornada electoral de este domingo.
Dos horas después del cierre de las elecciones, tan solo un 0,83 por ciento de las mesas en el país habían sido escrutadas. Ni siquiera el 1 por ciento, cuando en ese mismo lapso, hace cuatro años, ya se tenía por lo menos el 60 por ciento de los escrutinios.
Una razón fue el tarjetón. Hubo muchas quejas de personas que lo encontraron complicado, debido a que no estaban las fotos de sus candidatos preferidos. Incluso, el propio Vicepresidente de la República, Francisco Santos, afirmó que en un país con analfabetismo es difícil manejar el nuevo diseño de las papeletas, porque es difícil recordar logos y números para marcar con la equis.
Las consecuencias son preocupantes, si se tiene en cuenta que escrutado el 61,14 por ciento de las mesas para Senado, un total de 1.189.563 votos no sirvieron: 873.519 fueron nulos y 316.044 no fueron marcados.
Varias personas dijeron en los medios de comunicación que no entendieron el tarjetón o que lo marcaron mal, poniendo la equis sobre alguien que no querían.
El ex presidente Andrés Pastrana opinó que en esta oportunidad "para el elector fue difícil votar, porque mucha gente buscaba el nombre o la foto y se encontraba con un número".
Ante tantas críticas, aumentan también las voces que piden el voto electrónico como la solución para acabar con tantas trabas.
El conteo fue más traumático. Los jurados, después de las 4 de la tarde, debieron hacer la clasificación de los tarjetones por partidos, luego por los números de los candidatos y repetir el proceso para Senado, Cámara y Parlamento Andino, hacer otro paquete de cada una de las dos consultas y luego llenar tres planillas con los consolidados, entregando hasta que las cifras cuadraran. En promedio, y según un jurado consultado, se tardaron tres horas para dar los resultados en mesas a las que llegaron, en promedio, 200 votantes.
En suma, la Registraduría Nacional del Estado Civil tiene el claro deber de mejorar en estos aspectos y en otros igual de importantes, como asegurarse que la página web no colapse, como sucedió anoche, al punto que los periodistas que se agolparon en la sede de Corferias debieron rotarse un solo fax, para conocer los primeros resultados y enviarlos a sus medios. En ese sitio, el centro nacional de los conteos electorales, la falta de organización fue enorme.
Caso contrario les ocurrió a las autoridades responsables de garantizar el orden público, a las que sí se les notó que se prepararon y coordinaron adecuadamente todos los operativos para evitar atentados, ataques, amenazas, quemas de urnas y hostigamientos a los que los colombianos, incluso, se habían acostumbrado en años anteriores.
Mientras en el 2006 se presentaron 71 acciones guerrilleras, el Ministro del Interior y de Justicia, Fabio Valencia Cossio, afirmó con orgullo que en este domingo se dieron sólo 6.






