
La sostenibilidad es un concepto que se ha usado como explicación para develar las grandes necesidades de las comunidades, pero también como excusa para volver ambiguo algo que puede ser más práctico. Bucaramanga está viviendo una oportunidad inmejorable, en la que la sostenibilidad puede tomar una forma cada vez más real.
Bucaramanga fue escogida por el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, junto a tres ciudades del país para su programa “Ciudades sostenibles y competitivas”, iniciativa que desarrolla este organismo en conjunto con la Financiera de Desarrollo Territorial, Findeter. Este plan pretende aplicar la sostenibilidad como un modelo de mejoramiento en la calidad de vida de las comunidades.
Ángela Serrano, asesora del Alcalde de Bucaramanga y encargada del programa “Ciudades sostenibles y competitivas”, asegura que este proyecto “es mucho más grande de lo que parece, pues la sostenibilidad va más allá de la ejecución de una obra, busca generar diagnósticos, impactos y soluciones para los problemas de la ciudad”.
Así, será un proyecto el que Findeter y el BID ayudarán a ejecutar, que se elegirá teniendo como guía el panorama ambiental, los proyectos urbanos y la situación social y fiscal de la ciudad. Además de estudiar 130 indicadores que el BID propone como guías para priorizar las necesidades de la comunidad, la administración municipal, que presentará la iniciativa ante este organismo, debe hacer procesos colectivos de participación ciudadana, lo que supone que la elección del plan a ejecutar será concertada.
El diagnóstico de la ciudad ya se realizó y se espera que durante este mes de julio haya una respuesta del BID sobre la manera como se podría ejecutar el proyecto.