Publicidad
Dom Dic 17 2017
20ºC
Actualizado 09:20 pm
Jueves 18 de Mayo de 2017 - 12:01 AM

Si hacemos las cosas bien, ¿por qué sentimos que no avanzamos?

Muchos de nosotros, en determinados momentos, consideramos que no avanzamos. La verdad es que no alcanzamos a comprender el por qué de esa percepción, sobre todo sabiendo que estamos dando lo mejor nosotros.

¿Ha sentido que por más que camina, que se esfuerza, que se entrega a su trabajo y que les dedica tiempo a sus metas no avanza? Es como si remara en un remolino que lo deja una y otra vez en el mismo lugar.

¡Tranquilo! Eso nos pasa a muchos.

Incluso a veces pensamos que cargamos con una especie de sino trágico e imaginamos que nacimos como un ‘ADN’ de mala racha que no nos permite avanzar.

La verdad es que, por alguna extraña razón, nos hemos acostumbrado a ver las cosas negativas y, en materia de resultados, siempre queremos “todo para ya”.

Si nos centramos en que vamos ‘lentos’ y no dejamos de pensar en lo ‘malo’ que nos ocurre, pues atraeremos más negatividad y sentimientos de culpa.

Cada uno de nosotros corre el riesgo de dejarse llevar por el desaliento, pero también podemos vencerlo con optimismo.

Dicho de otra forma: somos nosotros mismos los que nos encerramos en la idea de creer que nuestras vidas van en ‘cámara lenta’.

De esa forma y por la ansiedad, no permitimos que nuestras cosas avancen hacia donde deseamos.

En muchas ocasiones es cuestión de percepciones. Y es que nos hemos repetido tantas veces que “no somos capaces” o que “nada nos sale bien” que al final nos autosaboteamos.

Siempre he creído que si uno hace lo que le corresponde, si se concentra en sus metas y sabe ser paciente, tarde o temprano logrará lo que tanto anhela.

Debemos ser perseverantes y arroparnos con una buena dosis de templanza, no solo para resistir los momentos de crisis sino para no perder de vista el horizonte.

Mientras haya vida, hay esperanza. Estar vivos es la mejor razón para creer en nosotros.

Considero que usted y yo debemos seguir creyendo, seguir orando, seguir trabajando y, por supuesto, tenemos que seguir siendo buenas personas; no solo porque es lo más acertado sino porque después de dar lo nuestro Dios hará el resto.

¡Y eso va tanto para el que gana como para el que llega de último!

Lo digo porque mientras al primero le corresponderá la tarea de mantenerse al frente, el que quede en la última posición podrá decir que siempre estuvo adelante de aquellos que ni siquiera se atrevieron a participar en esta competencia por la felicidad.

Si se la pasa apesadumbrado, así convertirá su existencia: en un mundo melancólico.

¿No cree que es mejor cambiar el rumbo, regalarse una sonrisa y agradecer por el hecho de respirar?

La vida siempre espera situaciones críticas para mostrar el lado brillante y aunque usted crea que no avanza, la realidad es que cada paso que da es un salto gigantesco.

Es cierto que no tenemos la solución a todos los problemas del mundo; pero frente a todas esas vicisitudes tenemos nuestras manos y nuestra voluntad para intentar derrotarlos.

Publicada por
Su voto: Ninguno (82 votos)
Publicidad
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Arroz peruano con mariscos
Esta plato de la gastronomía peruana fue preparada por el chef del Club de Comercio, Ricardo Mena.
Publicidad
Publicidad