
Cuando esté con William no tendrá que hacerlo y ¡esto la irrita aún más!, ya que según fuentes cercanas, este protocolo la hace sentirse como un apéndice de William y no como una mujer independiente. Dicen que el príncipe está furioso con estas decisiones, pero no puede hacer nada ante los celos de la reina porque Kate le roba toda la atención del pueblo británico.

