
Se había rumorado que las razones por las que ella tomó esta decisión serían por aspectos religiosos, cuestión que negó y aclaró. “Me voy a operar por vanidad. No quiero tener puchecas grandes, me desagradan así. La silicona nada tiene que ver con la espiritualidad”.
La actriz se sometió años atrás a una operación de aumento, y ahora no quiere tener más los implantes mamarios que se puso.

