Lunes 06 de Marzo de 2017 - 11:25 AM

José Ordóñez, 30 años haciendo reír a Colombia

El famoso artista divertirá a los santandereanos durante 30 horas consecutivas de humor este viernes. Los recursos recaudados serán donados a una fundación que ayuda a niños con cáncer. Usted puede serguir la transmisión por Vanguardia.com
José Ordóñez, 30 años haciendo reír a Colombia

José Ordóñez, el famoso humorista colombiano que empezó escuchando a Montecristo decir chistes en la radio y que vendió pedazos de piña a las afueras del estadio Alfonso López en Bucaramanga, cumple 30 años de carrera artística. Y lo celebrará en la capital santandereana con una maratón de chistes.

José Bernardo Ordóñez López, conocido por su programa Ordóñese de la Risa, nació un miércoles 28 de febrero de 1968, en la fría capital del país. Sí, nació en Bogotá, contrario a lo que muchos de sus fans conocían del artista, el humorista no es santandereano. Pero dos de sus grandes amores los conoció en la tierra de la hormiga culona: a su esposa y al Atlético Bucaramanga.

“Tuve el infortunio de no haber nacido en mi hermosa y amada Bucaramanga”, aclara Ordoñez, y continúa: “Nací en Bogotá. La Notaría donde hicieron mi registro de nacimiento se incendió. Al poco tiempo nos fuimos a vivir a la Bucaramanga y me registraron como nacido en mi Ciudad Bonita”.

La familia Ordóñez llegó a vivir en una casa modesta en el barrio San Pedro, ubicado debajo del Viaducto García Cadena, en cercanías del barrio San Martín.

“Cuando en el barrio empezaban a gritar muerto, muerto, muerto, yo salía corriendo a ver el recién lanzado del puente, el ‘morido’ ”, recuerda Ordóñez, quien asegura que aunque su vida cuando niño fue muy dura, él era feliz viendo jugar al Bucaramanga.

Todos los domingos, José Ordóñez caminaba desde su casa en el barrio San Pedro, hasta llegar a la carrera 33 y luego al Alfonso López. A las afueras del estadio vendía porciones de piña, que llevaba una ponchera de plástico. “Yo compraba con $10 pesos una piña y le sacaba ocho pedazos y cada uno lo vendía a $20. Con esto le ayudaba a mi papá, quien duró gran parte de su vida dándole porra a carros viejos y a chatarra como latonero en un taller de la Quebradaseca”, cuenta José, quien segura que gracias la venta de piña los domingos en el estadio, nunca se perdió de las finales de los partidos del Bucaramanga, pues 15 minutos antes de finalizar el encuentro, abrían las puertas de la gradería Norte y él entraba a verlos jugar.

“Por eso yo amo tanto a mi ciudad, porque gracias al Atlético yo tuve una infancia bonita. Yo crecí viendo jugar a Eusebio Escobar y a Misael ‘El papo’ Flórez”, comenta el humorista, quien no olvida que la primera vez que vio jugar al equipo canario se enfrentaba con Cristal Caldas, hoy Once Caldas.

El comienzo

En la capital santandereana estudió su primaria en el Centro Educativo Bellavista, en donde fue el dolor de cabeza para profesores y compañeros, a quienes imitaba y utilizaba para explotar su talento escénico.

 Además la parte de atrás de los cuadernos era llena de chistes relacionados con la materia asignada al cuaderno. Pero a pesar de su ‘indisciplina’, siempre fue un joven colaborador y organizador de eventos culturales e izadas de bandera en el colegio.

Alcanzó a estudiar segundo de bachillerato en el colegio Vicente Azuero, cuando sus padres tomaron la decisión de separarse. Su papá, José Ordóñez, se fue a vivir a Bogotá y Ordóñez hijo se fue con él.

“En Bogotá, llegué hasta tercero de bachillerato y no pude seguir. Vendí gelatina de pata a las afueras de un supermercado. Me llevaba pilas  y escuchaba todos los días ‘Las aventuras de Montecristo’. Y yo soñaba ser como él. Salir en la televisión, tener un programa”, cuenta José Ordóñez, quien asegura que eso ya no lo desvela, porque antes de la fama y las cámaras, prefiere a su familia. Por eso está Miami, dice, “construyendo todos los días mi hogar. En la televisión no hay tiempo para eso”.

Pero en Bogotá la suerte le cambió.

Nace el humorista

Por primera vez en 1987, se presenta en Sábados Felices. Su papá se encargaba de hacer el libreto y José de interpretarlo.  En 1988, ganó el campeonato nacional de cuentachistes de ese programa y recibió como premio un carro que para la época costaba $2’417.000. Lo vendió y compró un  taxi.
Pero a los pocos meses, le robaron  el taxi y sin un peso regresó a Bucaramanga.

En 1989, conoció al amor de su vida, y se casó el 23 de diciembre de ese año.

“Yasmith es una mujer maravillosa, que se enamoró de mis sueños, que creyó en mí. Ya son 28 años de feliz matrimonio. Tenemos cuatro hijos y dos nietos. Tuvimos una separación momentánea. Y pude recuperar mi corazón desde que Jesús entró a mi vida. Cuando me devolví a Bucaramanga a pedirle perdón a mi esposa. Entré a una iglesia cristiana y ella vio mi redención, mi cambio.  Ahora soy pastor”. Soy cristiano, dice Ordóñez, “predico la palabra para que los hogares se mantengan unidos, mi familia es prueba de ello. Prefiero que Colombia me recuerde más como un buen padre, más que como cuentachistes ”.

En 1990, la recién pareja de casados deciden ir a probar suerte en Bogotá. En 1992, hace parte del elenco de ‘No me lo cambie’, en la sección ‘Contéstele a Hermenegildo’ con José Manuel Ospina. También fue libretista de ‘La Locomotora’, programa juvenil emitido en la cadena radial juvenil Radioacktiva.
En 1995 creó y presentó el programa ‘Ordóñese de la Risa’, en donde alcanzó un gran éxito y fama en el país. El programa fue emitido hasta 1998. Ese mismo año José atraviesa por su crisis matrimonial y decide dejar atrás la vida de la fama, se convirtió al Protestantismo como predicador.
30 horas de risa

José Ordóñez ha representado al país con sus maratones humorísticas y le ha entregado 10 récords mundiales de chistes, que suman 510 horas. En diciembre de 2005, la organización Orquídea USA lo declaró el mejor humorista latinoamericano.

Los colombianos lo recuerdan por ser el creador de personajes como Benito, Pablo Remalas y Gallo Tapao.

Tras sus 30 años de carrera artística, José Ordóñez celebrará en Bucaramanga con 30 horas consecutivas de humor, el próximo 10 y 11 de marzo. Esta gran jornada tiene el propósito de recaudar fondos y donaciones en especie para ayudar a la Fundación Bucaramanga Solidaria, que ayuda a niños con cáncer.
Una vez más el humorista dedica su talento para apoyar causas benéficas y humanitarias, las últimas 30 horas de maratón fueron en julio de 2016 y las realizó por los damnificados del terremoto de Manabí, provincia de Ecuador. Y así, apoyando causas altruistas, con su “humor blanco” y predicando la palabra de Jesús a través de sus chistes, ha viajado por todo el mundo.

En una gran caravana que se tomará la ciudad, el hincha número uno del Atlético Bucaramanga contará sus chistes por las calles de la capital santandereana, Floridablanca, Girón y Piedecuesta. Ordoñez llevará una urna y recogerá recursos para la Fundación  Bucaramanga Solidaria. También se dispondrá de un camión para recolectar agua y mercado para la comunidad Wayúu. Los fans del humorista podrán escucharlo por la emisora de la Policía y seguir la transmisión en vivo por www.vanguardia.com.

30 años de buen humor

En sus 30 años de carrera artística, José Ordóñez  suma 561 horas en 10 récords mundiales de chistes; más de mil horas en maratones en  Colombia y alrededo del mundo, cuyos recursos han sido donados a fundaciones que han apoyado personas en situación de vulnerabilidad como familias desplazadas  de la frontera con Venzuela, los niños de la Guajira o damnificados por desastres naturales.

También ha recibido cuatro premios:  en 1988 Campeón nacional de humoristas programa Sábados felices. En 1997, Premio síntesis internacional (Guayaquil, Ecuador). La Organización Orquídea internacional le entregó, en 2005, el Premio mejor humorista latinoamericano. Y el Ministerio de Relaciones Exteriores, le entregó el

Premio “Colombiano deja huella” Organización Colombia es pasión, en 2009.

Ordóñez ha escrito cinco libros: 36 Horas de Chistes, El Guinness Records del humor, Benito pregunta de... argentinos, pastusos y gallegos...
Eráse una vez José Ordoñez y las caricaturas y, por último, el Primer libro de José Ordóñez a los aburridos. A finales del 2008 José Ordóñez se radicó en Miami donde trabaja en la estación radial 90.9 F.M., de la cual, transmitió su octavo récord mundial de chistes realizado entre 9 al 12 de julio de 2009.

Posted by Vanguardia Liberal on Monday, 6 March 2017
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