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Entre lo macabro y lo absurdo | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-10-12 03:39:51

Entre lo macabro y lo absurdo

Entre lo macabro y lo absurdo

Un grupo de mujeres defensoras de sus derechos se ha encargado de hacernos ver que el acto criminal del éste asesino es un acto normal en la conducta del hombre, que se debió a la irresponsabilidad de la paternidad de los hombres, como queriendo decir que este asesino representa al género masculino.

Que absurdo, ¿si fuese así cuántos niños no habrían muerto? Tanto a hombres como a mujeres nos duele muchísimo ese acto criminal y lo rechazamos enérgicamente. A estas mujeres feministas se les olvida la cantidad de mujeres abortando por la misma razón, ¿será que para éstas feministas el niño Luís Santiago (q.e.p.d.) tiene mas derecho a la vida que un niño en el vientre de una madre? Casi todos los movimientos feministas están de acuerdo con el aborto. La vida se debe respetar sin importar si el bebé tiene tres años o apenas está en el vientre.

Que pesar que el feminismo absurdo esté en esa tónica belicosa, generando una innecesaria guerra de sexos cuando lo que necesitamos es la paz, la convivencia, la tolerancia. ¿Acaso de les olvida que las mujeres también son generadoras de violencia?, ¿acaso no está una mujer implicada en este cruel y despiadado asesinato? ¿Acaso la violencia no nos toca a todos por igual? Ojalá estas mujeres entiendan que no es el momento ni el escenario para esa acusación ridícula, sexista, absurda y feminista. Que Dios guarde el alma de este angelito, le de mucha fortaleza a su madre, su familia y todos sus dolientes y que los responsables reciban su castigo.

Dejemos la morbosidad

El tema del macabro homicidio del niño, cometido por su padre, el sicópata y asesino Pelayo, ha sido una noticia que ha recorrido el mundo pues no es sólo Colombia la que se alarma por este acto.

Esta situación ha servido para despertar a la justicia colombiana para que por fin ponga mano dura a sicópatas y asesinos como Pelayo. Por ejemplo, ¿cómo olvidar a aquel asesino en serie que aún sigue vivo y espera libertad próximamente, Garavito? Esperemos que el hecho no se quede solo en publicidad y amarillismo de los medios de comunicación que revelaron de manera exagerada esta noticia.

Además, no estoy de acuerdo con esas fotografías que circularon vía correo electrónico, en las que se muestran, agresivamente, el cuerpo del niño. Son explícitas de la escena del crimen y del estado del cuerpo del menor.

¿Quién estaba en el lugar de los hechos?, ¿el CTI?, ¿la Policía?, ¿el Gaula? Agentes que tomaron registro fotográfico de la escena abusaron de su poder para “compartir” este acto o ¿Quién más se encontraba tomando las fotografías allí?
Considero esto grave, falto de ética profesional y de sensibilidad. No hay razones de ningún tipo que justifiquen dicho comportamiento. Dejemos la morbosidad

Diana Dulcey


Uribe y los niños

Lo que ocurrió con el bebé Luis Santiago es algo que no tiene nombre y es ejemplo de todos los vejámenes a los que son sometidos los niños de nuestro país. Lo que tampoco tiene nombre es la reacción tibia y blandengue del presidente Uribe.

¿Dónde quedaron la mano firme y la seguridad democrática? ¿Dónde quedó el discurso fuerte y decidido que le ha dado la popularidad que tiene? Es decepcionante el hecho que no haya exhortado a los colombianos a firmar en pro de la iniciativa liderada por la concejal Gilma Jiménez y el que haya afirmado que las penas que existen actualmente son “lo bastante severas”.

¿Qué más da que el país no tenga cultura de cadena perpetua? Tampoco tiene cultura de protección de los derechos humanos (al menos, no los de las víctimas y los inocentes), eso no significa que esté bien, o que debamos permitirlo. Si podemos hacer una reforma Constitucional para reelegir un presidente, debemos poder hacer una para proteger los derechos de los niños, imponiéndole cadena perpetua a los secuestradores, violadores y asesinos de niños.
Lucía Pacheco

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