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In memoriam Christian | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-10-12 05:00:00

In memoriam Christian

¬ďA quienes amaron los dioses, mueren j√≥venes¬Ē escribi√≥ hace 2.500 a√Īos el dramaturgo griego Menandro. He recordado estos versos con dolor.
In memoriam Christian

En estos d√≠as martillean en mi cerebro sin cesar, que recib√≠ la noticia de la temprana e inesperada muerte de Christian. Me han acosado durante las interminables horas transcurridas entre la velaci√≥n de su cad√°ver en medio de sus padres, amigos y vecinos de ¬ďLas Acacias¬Ē y sus exequias el viernes en el Cementerio Jardines La Colina.

Christian no hab√≠a cumplido a√ļn treinta a√Īos de edad. Su inteligencia superior y sus excepcionales dotes art√≠sticas lo llevaron muy pronto a la literatura, la poes√≠a, los idiomas, la pintura y las canciones en las que expresaba su esp√≠ritu alegre, su temperamento extrovertido, su personalidad desbordante.

La poes√≠a y las canciones fueron los medios de manifestar sus excepcionales talentos. Conoc√≠a y dominaba varios idiomas (alem√°n, ingl√©s, franc√©s, espa√Īol). Varias veces le√≠mos y comentamos, √©l y yo, las poes√≠as de nuestros poetas predilectos. En Christian hab√≠a una maravillosa mezcla de culturas: la alemana de sus padres y suya, y la colombiana, suya y de sus padres.Ellos hab√≠an hecho de Colombia su segunda patria; aqu√≠ fundaron empresa, arraigaron sus vidas y criaron a sus hijos.

Christian se hizo querer de todos los que disfrutamos de su desbordante simpat√≠a y seductora personalidad; sus compa√Īeros y amigos: Alejandro, Sergio, Daniel, Federico, Ernesto y Carlos, y Silvia, hermana de Christian; los mayores, sus padres Raimundo y Renata y los amigos de estos, hasta los ni√Īos peque√Īos, sus vecinos.

A todos les llevaba su felicidad, su simpat√≠a, su alegr√≠a de vivir.¬† Y ellos lo acompa√Īaron a la despedida, al adi√≥s del viaje sin retorno al que todos iremos irremediablemente en hora y fecha ignotas, en circunstancias impredecibles, quiz√° inesperadas. Para quienes como yo, que tras una larga vida de estudios y desvelos hemos tratado de conocer y comprender las profundidades y misterios de 1a mente y del cuerpo humano, esas profundidades y esos misterios siguen siendo incomprensibles e impenetrables.

Hay asuntos e inc√≥gnitas que est√°n m√°s all√° de la ciencia. Las complejas causas de las decisiones humanas y los designios divinos relacionados con la vida y la muerte, nos ser√°n siempre desconocidos. A lo sumo podemos intuirlas o conjeturar su existencia. Tal vez a algunos nos queda el recurso de decir con el poeta Menandro: ¬ďhombre soy y nada de lo humano me es ajeno¬Ē. Quiz√°s Christian haya clamado como Goethe al morir: ¬ďLicht, mehr Licht¬Ē (¬°Luz, m√°s luz!)

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