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Buscando la pierna de Mayra | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-10-18 18:08:24

Buscando la pierna de Mayra

Esta semana Mayra cumpli√≥ cuatro a√Īos. En la v√≠spera, Freddy, su pap√°, le pregunt√≥ qu√© quer√≠a de regalo. Mayra est√° triste y no responde. Pero su mam√° dice que desde hace cuatro meses no hace m√°s que ¬ďpedirle a pap√° Dios que le regale una pierna¬Ē.
Buscando la pierna de Mayra

Lo que pasa es que se lo dice a ella, como si fuera un secreto. Pero eso lo saben todos en el barrio donde vive, porque la mayoría fue testigo del momento exacto en que la perdió. Es más, ese regalo se ha convertido en el deseo de toda una comunidad.

Mayra no llora pero sus ojitos se ven apagados. Est√° sentada en el sof√° de su casa y oye atenta c√≥mo Freddy vuelve a narrar su accidente. Ella s√≥lo se√Īala ese diminuto pedazo en que qued√≥ convertida su pierna derecha y que ahora se esconde dentro de su pantaloneta gris.

Pasa de brazo en brazo como si fuera un beb√© y realmente es tan liviana como el algod√≥n. Pero cuando est√° sola con su familia, Mayra se arrastra para desplazarse y √ļltimamente salta utilizando su pierna izquierda. Tiene una silla de ruedas, pero solo la usa cuando sale de la casa porque la calle donde vive es tan empinada, que nadie quiere otra desgracia.

Ese 29 de junio

La de Mayra fue una tragedia anunciada. No hay duda. Los vecinos lo saben. Sus padres lo saben. Y también lo sabía el responsable del accidente.

La calle donde vive la familia Duarte Calder√≥n, en el barrio Primavera II en Floridablanca, se extiende a trav√©s de una subida que no tiene salida. Es una calle peatonal. Un callej√≥n. Por eso, donde comienza la calle hay una zona destinada al parqueo de veh√≠culos. Pero eso no le import√≥ al vecino de Freddy Duarte, que viv√≠a justo encima de su casa, quien hizo caso omiso a las peticiones de quienes le insist√≠an que no parqueara su carro en medio de la calle peatonal donde juegan cerca de 20 ni√Īos.

¬ďHermano, la calle es libre¬Ē, era su respuesta.
El domingo 29 de junio de 2008, a las 3 y 30 minutos de la tarde, este hombre necio volvi√≥ a parquear su carro en la calle peatonal, entr√≥ a la casa de una vecina y le entreg√≥ las llaves del veh√≠culo a su hija de 9 a√Īos.

¬ďElla se subi√≥ (al carro) con otro ni√Īo de tres a√Īos, manipularon el carro y se rod√≥¬Ē, dice Freddy.
Poco antes, los padres de Mayra habían regresado de vender frutas en el parque de Floridablanca, pero habían vuelto a salir para recoger un envío que traía la Flota Cáchira desde Rionegro, Santander. Mayra y sus dos hermanos quedaron a cargo de una vecina.

¬ďLa ni√Īa hab√≠a bajado a comprarse un paquete de papas en la tienda y se sent√≥ a com√©rselas en el and√©n. Cuando el carro rod√≥, la pierna derecha le qued√≥ debajo de una de las llantas y la izquierda oprimida contra el and√©n¬Ē.
Producto del golpe del carro con el andén, la llanta explotó y parte de la pierna derecha de Mayra desapareció en ese mismo momento. Ella no perdió el conocimiento, pero sus ojos negros se abrieron más que nunca y sólo pudo alzar sus brazos para pedir ayuda.

En los minutos que siguieron, Freddy afirma que los vecinos intentaron alzar el carro para sacar a Mayra, pero el peso era demasiado. ¬ďEntonces le avisan al tipo, √©l sale corriendo, se monta al carro y sin mirar, arranca¬Ö s√≠, con la pierna de mi hija debajo de la llanta. Ah√≠ se la acab√≥ de moler¬Ē, dice.
Otra ni√Īa que acompa√Īaba a Mayra perdi√≥ un dedo del pie y el hijo mayor de la familia Duarte se salv√≥ porque lo empujaron.

¬ŅNacer√° de nuevo?

Freddy tiene 37 a√Īos y trabaja como vendedor ambulante en el parque principal de Floridablanca. No entiende mucho de t√©rminos m√©dicos, pero explica que finalmente, luego de que su hija pasara por tres establecimientos hospitalarios, no le pudieron salvar la pierna y se la amputaron 10 cent√≠metros arriba de la rodilla.

Esos primeros d√≠as, Mayra preguntaba a sus padres cu√°ndo le empezar√≠a a nacer su pierna. Esta inocencia desbarat√≥ a Freddy, quien cuatro meses despu√©s contin√ļa disimulando sus l√°grimas. √Čl solo atina a repetirle: ¬ďTranquila que papito Dios se la va a regalar. Pero Mayra no est√° sola. Y aunque el conductor del carro ya no vive en el barrio, su hermano ayuda a la familia Duarte a buscar la pierna para Mayra.

¬ďEl 21 de septiembre hicimos un bazar en el barrio. Colaboraron con carpas, hubo m√ļsica en vivo y se alcanz√≥ a recolectar 1 mill√≥n de pesos¬Ē, dice Freddy. La intenci√≥n de esta familia es comprar una pr√≥tesis econ√≥mica y a medida que Mayra vaya creciendo, irla cambiando.

Seg√ļn sus cotizaciones, la pr√≥tesis tiene un valor de 6 millones 800 mil pesos y ya hay una cuenta de ahorros a nombre de la ni√Īa en la Financiera Coomultrasan (ver recuadro), donde se pueden hacer donaciones.

No es suficiente

Fue a través de una emisora, que Jairo Villanova, administrador de una finca en Ruitoque, se enteró del drama de Mayra y se vinculó al bazar.

¬ďYo fui la noche anterior a llevarles unas yucas y la se√Īora me recibi√≥ con la ni√Īa en brazos; eso me impresion√≥. Yo pensaba que a punta de bazares c√≥mo le pod√≠an comprar la pr√≥tesis y por eso habl√© con los jefes¬Ē, explica.

A Jairo se le ocurri√≥ pedirle al due√Īo de la finca una ternera para regal√°rsela a Mayra y este acept√≥. Se llama Josefa.
Pero Jairo va más allá. Josefa vale un millón de pesos y espera sacarle 5 millones para que la ayuda sea significativa.

El domingo pasado, él mismo la paseó en una camioneta por el parque de Floridablanca y con la ayuda de Freddy y sus amigos, lograron vender más de 400 puestos a 5 mil pesos.

Poco a poco han quedado atrás las noches en que Mayra no dormía por el dolor y el miedo a sus recuerdos.
¬ďElla a√ļn se pega en la pierna como si se la sintiera. Y cuando se angustia, siempre le pide a papito Dios que le regale su pierna¬Ē, dice su mam√°.

Al bazar, Mayra lo llama ¬ďmi fiesta¬Ē y cuando vio a Josefa y se enter√≥¬† que era para ella, afirm√≥ que seguro, con la rifa, consegu√≠an su pierna.
La rifa será el 14 de noviembre pero el 1 del mismo mes se hará otro bazar en el Club Jardín del Limoncito.

En la pared que est√° al lado de la cama de Mayra, hay un oso de peluche que reci√©n le regalaron. Ella lo oprime y el osito repite la oraci√≥n del √Āngel de la Guarda. Y escucha atenta¬Ö ¬ďno me desampares ni de noche ni de d√≠a¬Ē. Cuando se apaga, ella vuelve y lo oprime.

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