Publicidad
Publicidad
Vie Sep 30 2016
0ºC
Actualizado 04:57 pm

Un nuevo contrato social en el Valle | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-10-19 05:00:00

Un nuevo contrato social en el Valle

Con la huelga de los corteros de ca帽a todos pierden. Por supuesto, los primeros que pierden son los mismos corteros que por tener que acudir a las v铆as de hecho para mejorar las condiciones de su extenuante trabajo, han perdido los ingresos de m谩s de un mes.
Un nuevo contrato social en el Valle

Dejar de recibir 700.000 pesos en un mes no es perder una fortuna, pero en las condiciones de pobreza en que sobreviven los corteros, significa familias y ni帽os con hambre cuando se han agotado los magros ahorros familiares y el tendero de la esquina ya no f铆a.

Tambi茅n pierden los ingenios porque cada d铆a se dejan de moler 50.000 toneladas de ca帽a y est谩n paradas las plantas que producen az煤car y etanol, mientras que siguen corriendo los costos fijos y de mantenimiento de las f谩bricas. Aqu铆 las p茅rdidas se cuentan por miles de millones de pesos que si bien no ponen en peligro la subsistencia de los ingenios ni sus accionistas, s铆 deterioran la rentabilidad de una industria que enfrenta crecientes retos y competencia en un mundo globalizado.

Pero adem谩s de los actores directos, son muchos m谩s los perjudicados por el conflicto laboral. Pierden los cultivadores de ca帽a, los transportadores, los proveedores de insumos y todos los contratistas de los ingenios se han quedado sin ingresos. Los consumidores de az煤car han podido sortear la menor producci贸n dom茅stica con importaciones de Bolivia, pero no ha pasado lo mismo con el etanol; la industria papelera sin el聽 suministro del bagazo de la ca帽a ha tenido que parar las plantas y mandar a vacaciones a sus trabajadores.

Y la econom铆a de los pueblos del Valle del Cauca est谩 en crisis pues almacenes, supermercados, restaurantes y hasta los bares han disminuido sus ventas y empiezan a despedir empleados..
聽Es urgente para el Valle del Cauca superar esta huelga que afecta uno de los ejes principales de la econom铆a regional, buscando soluciones que transformen el todos pierden en un gana-gana en el que no haya vencedores ni vencidos y se reconstruya el pacto social donde todos los involucrados en la cadena productiva reciban la justa participaci贸n de la riqueza que contribuyen a crear.

El 煤nico camino para lograrlo es el di谩logo y la concertaci贸n, para lo cual es indispensable de parte de los corteros que suspendan los bloqueos y se sienten a conversar; de parte de los ingenios que atiendan las justas peticiones de los corteros y ofrezcan alternativas compatibles con la sostenibilidad de las empresas, y de parte del Gobierno, que deje de satanizar las protestas y act煤e como mediador imparcial recordando que no solo le debe importar la confianza de los inversionistas sino el bienestar de toda la poblaci贸n.

Son m煤ltiples las peticiones de los corteros para mejorar la compensaci贸n por su dura labor: contrataci贸n directa, estabilidad laboral, pago de indemnizaciones, dotaci贸n, transporte, incapacidades, enfermedades laborales, permisos y garant铆as sindicales, mejores salarios y otros beneficios como fondo de vivienda, becas y capacitaci贸n. La respuesta de los ingenios es que a trav茅s de las cooperativas cumplen con todos los pagos exigidos por la ley y van m谩s all谩 dando a los corteros salarios y condiciones superiores a la mayor铆a de los trabajadores agr铆colas, pero que necesitan la flexibilidad laboral para ser competitivos.

Desde su punto de vista las dos partes pueden tener raz贸n, pero la cuesti贸n de fondo es otra. La industria azucarera ha tenido una mejor铆a notable en los 煤ltimos a帽os por factores como el etanol, los precios internacionales o las mejoras de productividad, lo que ha permitido el fortalecimiento y la expansi贸n de las empresas, pero varios de los participantes en la cadena de valor de la industria perciben que han quedado excluidos de ese aumento de riqueza. El conflicto y la confrontaci贸n para redistribuirla s贸lo destruye valor -todos pierden-, porque como dec铆a Manuel Carvajal, no puede haber empresas sanas en un medio social enfermo. La prosperidad s贸lo es sostenible cuando se distribuye y beneficia a todos los que intervienen en su creaci贸n.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad