
Sin embargo, las autoridades, en este caso la Policía del Magdalena Medio, así lo confirmaron, a la vez que pidieron a la comunidad abstenerse de adquirir licor (ron), mientras se confirma que no queda una sola botella de trago adulterado en el municipio. El hallazgo se produjo a principio de semana, luego de que unidades investigativas de la Sijín recibieran información de primera mano, que llevó a la ubicación de la fábrica clandestina, la cual funcionaba en el barrio San Isidro, donde una persona fue detenida.Allí, los investigadores encontraron elementos artesanales con los que se producía el licor, así como un gran número de envases y estampillas falsas.De acuerdo con información oficial, los encargados de producir el licor, vendían cada botella de trago a ocho mil pesos y la caja hasta en 100 mil.Esta redacción pudo conocer que al menos tres personas de Santa Rosa habrían resultado intoxicadas el fin de semana, pero ya estarían fuera de peligro, aunque bajo observación médica.Recomendaciones Ante el hallazgo de la fábrica clandestina, la Policía del Magdalena Medio emitió a la ciudadanía una serie de recomendaciones, para evitar ser víctima de inescrupulosos:Adquirir el licor en lugares conocidos y de confianza, de igual forma, evitar comprar licor en la calle y en general en establecimientos no autorizados. Fijarse muy bien en las etiquetas de las botellas, así como las bandas de seguridad y la tapa. Fíjese que las tapas no estén abolladas, raspadas ni golpeadas y que el líquido esté completamente claro, sin partículas extrañas ni de apariencia turbia. Además de la ubicación de la fábrica clandestina, una persona fue detenida. 300 las botellas llenas de licor adulterado, que fueron encontradas en la fábrica clandestina. 600 los envases vacíos que tenían destinados para envasar el producto y surtir el mercado del sur de Bolívar. 200 las botellas de licor adulterado que salían a la venta cada semana, según las investigaciones de la Policía.