S√°b Oct 1 2016
19ºC
Actualizado 05:34 pm

Cada quien tira el lazo para su lado | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-10-23 02:04:48

Cada quien tira el lazo para su lado

Hay un lazo y alguien tira de all√°; se siente mucha fuerza y la soga de manera f√°cil cede a la presi√≥n.¬ŅQu√© retrata la escena?Podr√≠a tratarse de una competencia o de alguno de esos juegos de ni√Īos.
Cada quien tira el lazo para su lado

¡Pero no! Esas manos tirando para su propio lado representan la mejor fórmula para mostrar en qué consiste el egoísmo.

Ese rasgo de la personalidad, tan frecuente en estos días, nos pone en el centro de cualquier cosa. Hace que el mundo convenga sólo para lo que nosotros queramos.

Admiramos sólo los pensamientos que coinciden con los nuestros, le sacamos partida a todo lo que nos resulte más fácil.
... Somos egoístas cuando olvidamos a los demás.
... Son egoístas los novios cuando sólo piensan en sus cosas y no tienen en cuenta lo que sienten sus parejas.
... Son ego√≠stas los contratistas que practican el t√≠pico ¬ĎCVY¬í, que traduce ¬ĎC√≥mo Voy Yo¬í.

¬ŅSaben una cosa?
Hasta los lectores somos eg√≥latras. Tanto que cuando leemos no buscamos en el texto al autor, sino a nosotros mismos. En cada l√≠nea nada m√°s leemos lo que nos interesa; y por eso hoy d√≠a existen tantos programas que producen ¬Ďbasura¬í.

Mejor dicho, practicamos el verbo ¬Ďyo¬í en primera, segunda y tercera persona: primero ¬Ďyo¬í, segundo ¬Ďyo¬í, tercero ¬Ďyo¬í; y si queda un ¬Ďpuchito¬í, ese tambi√©n es para m√≠.

Cuando somos egoístas no salimos de nuestra órbita; todo lo que hacemos va tras nuestro propio interés. El resto no existe. Cuando nos comportamos así somos indoloros, mezquinos y, por qué no decirlo, miserables.

¬ŅConoce a alguien as√≠?
De pronto no lo ha notado, pero es probable que usted también se comporte de esta forma.

¬ŅSabe qu√© es lo peor?
Que el egoísmo es una patología, un trastorno. Es un atentado a los derechos de los demás, una conducta depredadora. Tal actitud debería ser considerada como un patrón antisocial.

Son ego√≠stas los pol√≠ticos, los hombres celosos, los violadores, los ni√Īos malcriados y, sobre todo, los infieles. ¬†
El egoísmo es eso, un excesivo amor por nosotros mismos. Sólo existimos y punto.

Claro que como ocurre con los lazos, hay egoísmos distintos. En el caso de los hombres egoístas, el tema podría asemejarse al embudo: lo ancho para ellos y lo angosto para uno.

Es bueno que reflexionemos hoy sobre eso. Debemos darle a la gente más de lo que espera y hacerlo con alegría. No en vano el egoísmo es parte del fracaso de la vida.

Debemos repeler el egocentrismo, escuchando a quien nos habla; y si es posible hay que ponernos en los zapatos de aquellos que sufren.
La próxima vez que agarremos un lazo y lo tiremos, deberá ser para sacar a alguien del abismo y no para arrebatarle lo que le es propio.

confianza

Un equipo de bot√°nicos participaba en una investigaci√≥n de flores extra√Īas en una monta√Īa. En el saliente de una roca se pudo identificar un fino ejemplar, el cual s√≥lo pod√≠a ser alcanzado por medio de una cuerda salvavidas.

El trabajo era demasiado peligroso para los inexpertos bot√°nicos; por lo tanto, llamaron a un joven pastor de ovejas que conoc√≠a bien la regi√≥n. Le ofrecieron varias monedas de oro para que se deslizara por la cuerda y tomara la extra√Īa flor.

Aunque el muchacho deseaba las monedas, le daba mucho miedo; de hecho el trabajo era peligroso. Varias veces ech√≥ un vistazo sobre el precipicio, pero no pod√≠a ver la forma segura de alcanzar la flor. Adem√°s, √©l tendr√≠a que depositar su confianza en las manos de personas extra√Īas que estar√≠an sosteniendo la cuerda salvavidas.

Entonces al muchacho se le ocurrió una idea. Dejó al grupo sólo por varios minutos y regresó tomado de la mano de un hombre mucho mayor que él. Era su padre. Luego, el joven pastor corrió con ansias hacia la orilla del precipicio y les dijo a los botánicos:

- ¬ďAhora pueden amarrar la cuerda por debajo de mis brazos. Bajar√© por el ca√Ī√≥n, siempre y cuando sea mi padre quien sostenga la cuerda¬Ē.

El menor compartía con su padre una relación de confianza, y estaba dispuesto a depositar su vida en las manos de él.

De la misma manera que sus hijos confían en usted, así también debe hoy depositar toda tu confianza en ellos y, sobre todo, en Dios.

No trate de perfeccionar a su hijo, si no insiste en perfeccionar su relación con él.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad