
Ninguna de las imágenes que observará a continuación lo sorprenderá. Así como lo lee. La explicación es que estos comportamientos se volvieron tan comunes en la cotidianidad de los bumangueses, que el ciudadano no los percibe y cuando los, nota prefiere no señalarlos.Vanguardia Liberal hizo un recorrido por el centro de la capital santandereana y capturó imágenes sencillas del día a día, que muestran a una ciudad muy lejana de practicar la cultura ciudadana como en tiempos pasados.De hecho, si usted es de los que a diario transita por el centro, deducirá que las 225 páginas que integran el Manual de Policía, Convivencia y CulturaCiudadana expedido el pasado 27 de noviembre, se quedaron en letra muerta.Los puentes y las cebras peatonales, las canecas de la basura, teléfonos e inmobiliario público, son usados de forma inadecuada. Eso sin contar la explosión de pitos cuando se arma un trancón en la vía, o cuando un carro pone a estallar en volumen su equipo de sonido.Ni qué decir de las rutas de buses urbanos que arrancan sin que los pasajeros terminen de bajarse, y de las motos que hacen malabares para evitar el tráfico. Estas imágenes evidencian parte de ese panorama, aunque no son la totalidad de esa feria de incultura en que está convertida la ciudad, donde se pierden miles de horas y todo el esfuerzo de muchas entidades para lograr el respeto por los derechos de los demás y la sana convivencia. La Voz del ExpertoLa prioridad es respetar la vida mismaHernán Darío Alzate, director regional del Fondo de Prevención Vial, califica la cultura ciudadana de Bucaramanga como deficiente.Pese a que existe un manual y se realizan campañas, Alzate considera que hay tres causas que influyen en estos comportamientos: primero, que toda enseñanza debe infundirse desde el sistema educativo, y alrededor de las zonas escolares es donde más se están violando las normas.Segundo, que la gente está acostumbrada a que ésta es una ciudad pequeña. Todavía no han logrado dimensionar que Bucaramanga es un centro de desarrollo.Y tercero, que desde el transporte público aún no hay un compromiso total sobre el tema del cupo y el servicio al usuario.Alzate cree que el tema de cultura ciudadana no se limita a los buenos modales: Es un sinnúmero de comportamientos que favorecen el bien colectivo, en los que la prioridad es el respeto por la vida de unos y la de otros.