Para muchas personas sería fatal iniciar una etapa de romance si tienen otros campos de su vida en el caos total. Una relación les representaría una carga más. Para otros sería un respiro a tantos problemas.

Publicado por: PAOLA BERNAL LEÓN
Para muchos el amor es la mejor terapia para alivianar las cargas. Iniciar una etapa donde el romance y la conquista prima los hace olvidarse por momentos de esas situaciones que no son muy placenteras en otros planos de su vida.
Pero están también quienes dicen "no" de entrada, pues saben que el amor también exige tiempo, disponibilidad, actitud de entrega y no se imaginan además corriendo a verse con su pareja, buscando a quién dejarle sus hijos, tener que refugiar todos sus problemas en otros o contagiarlos de situaciones complicadas por las que atraviesan.
Lo cierto es que más de una persona le huye al amor en esas condiciones, otras personas quieren encontrar a alguien que les oxigene la vida, que les permita sentirse realizados en el campo emocional, así tengan que trabajar más en otros aspectos.
Expertos explican en qué casos no es bueno involucrarse en una relación y cuándo es bueno no dejar pasar el amor si este golpea a la puerta en un momento en que las cosas no están bien en lo económico o lo familiar.
Preguntas y respuestas
Camilo Umaña
Psiquiatra, sexólogo y humanista
¿Una persona que está atravesando por tantos problemas, sea de orden legal, de salud de sus padres, una crisis económica, puede involucrarse en ese momento en una relación?
En guerra la gente cumple años, se casa, estudia, en crisis también se toman decisiones de la cotidianidad, pero en crisis no se deben tomar decisiones si ellas atañen al origen de la crisis porque no nos permite ser objetivos y medir de forma adecuada las alternativas reales para solucionar nuestras dificultades y penas.
¿Es más prudente esperar, resolver un poco el panorama? Es prudente que si la crisis es de pareja se espere. Pero si la crisis es de otro orden y no altera el funcionalismo de la persona se puede proceder. En esto no hay una respuesta absoluta; algunos dirán: "esa relación nueva me salvó", otros dirán: "esta decisión me acabó de hundir".
Muchos dicen que el amor es un aliciente, que ayuda a que las cosas se vean con más esperanza. ¿Hasta qué punto sí se puede creer en esto cuando alguien está atrave- sando por tantas vicisitudes? Si no estamos depresivos esta premisa es cierta ciento por ciento, porque la vida es para vivirla y sentirla y todo lo que trae la vida no es solo lo bueno, lo malo viene incluido en el mismo contrato y en el arte de vivir implica manejarlo. Una buena relación es un aliciente para luchar en las vicisitudes, la clave está en distinguir qué tipo de problema es solucionable y las estrategias buscadas por dos cabezas son en posibilidad mejores. Como dice el dicho popular cuatro ojos ven más que dos.
Carlos Mauricio Peñalosa
Psicólogo PNL
¿Tener tantos problemas en diversos campos de la vida me permite iniciar una relación emocional sana? Una decisión debe evitarse en estados transitorios, es decir en momentos de tristeza, rabia, ira o alegría. Es mejor que estas emociones bajen a un punto que pueda ver mejor el panorama. Sin embargo es prudente señalar que en estos momentos de conflicto o problemas la persona se abstenga de iniciar una relación, pues uno encuentra que este tipo de relaciones son candidatas a ser relaciones terapéuticas o clínicas, es decir caen en la manipulación de "quiero que me entiendas", "tú me conociste esta situación" o "tú no me entiendes". La relación cae en un monólogo de amenazas, "si quieres terminarme tú decides". La relación entra en un punto sin salida frente a esta manipulación afectiva.
¿Cuándo podemos decir que el amor sí será un aliciente para esa persona que tiene tantos problemas? Hay que ver el contexto de la relación, qué tan madura es, en qué fase del enamoramiento va, es así como en la etapa inicial de una relación llamada Luna de miel "todo vale" y la pareja está más enfocada en sentir que en pensar o proyectar la relación. La madurez de la relación da pauta para saber si los problemas son más llevaderos en ese estado o simplemente es un escape de una realidad.
"Tengo muchos problemas, lo mejor es que nos demos un tiempo"
Existen personas que ante el caos en el que viven, los problemas con sus padres, situaciones económicas desfavorables, se sienten tan asfixiadas que prefieren hacer un alto en el camino y decir: "hasta aquí llega la relación".
Muchas veces lo hacen de manera consciente porque saben que no tendrán cabeza para el amor, que no tendrán el tiempo necesario ni la disposición para visitar a la pareja, para estar al tanto de sus necesidades.
Otros sencillamente ven que la relación se está convirtiendo en un constante dolor de cabeza, producto de los reclamos de la pareja como: "me tienes descuidado", "ya no tienes tiempo para mí", "ahora sólo tienes cabida para las cosas de tu casa".
¿Terminar puede ser la situación más práctica? ¿Será la más madura? ¿O será más bien huirle a las situaciones?
Frente al tema el psiquiatra y sexólogo Camilo Umaña expresó que "es muy frecuente en la vida que dejemos lo importante por lo urgente y en eso las prioridades han sido analizadas como un factor de error en las toma de decisiones en la vida".
La invitación del profesional es a reflexionar sobre lo que se quiere, lo que se puede y lo que conviene.
¿Y si la pareja es la que menos tiene que ver en el problema y sale sacrificada, no es una equivocación decirle adiós?
Umaña resaltó que "esconderse de los problemas de la vida es frecuente, y si se hace en actividades ajenas a las conflictivas, allí donde la persona no tiene conflictos y todo le sale bien, adivinen que escoge una persona. La avestruz al ver una amenaza esconde la cabeza pero deja todo el cuerpo a la vista de la amenaza".
Por eso el profesional invitó a las personas a quedarse con los aspectos de su vida que se convierten en alicientes para que al final no terminen diciendo "me equivoqué".
De ser así, el resultado será sentirse inconsecuente.
Por su parte la psicóloga Paola Marcela Rodríguez indicó que "es muy probable que quien quiere dar por terminada la relación en sus momentos de crisis esté huyendo de la realidad frente a tanta presión.
"La salida más fácil para cualquier persona es terminar con una relación y sacarle el cuerpo y no asumir el compromiso, ni trabajar por esa relación. Es probable que frente a tantos problemas se sienta cargado/a y tiene dos opciones: terminar con esa relación o esforzarse por la relación. Por supuesto que el huir no es una actitud madura sino producto del temor, del miedo y para ellos es mejor afrontar el dolor que tener que esforzarse por la relación".
La voz del experto
Paola Marcela Rodríguez
Psicóloga
"Es conveniente y saludable esperar y resolver la situación de cualquier índole porque en una relación no solo tú vas a recibir si no que vas a dar de lo que tienes y si emocionalmente estás atravesando un momento difícil o de crisis, muy seguramente eso lo transfieres a tu pareja. Si financieramente estás mal esto influye negativamente en una relación porque aunque el dinero no sea lo más importante en una relación sí es necesario para compartir responsabilidades o poder ofrecer detalles materiales (regalos, flores, chocolates), compartir una cena, salir a paseo, de baile y demás actividades que se pueden realizar en pareja. Si tu salud es la que está comprometida pues cómo puedes responder ante las exigencias a nivel sentimental, aún más sexual. Sin embargo independientemente de que no sea grave la condición de salud es prudente y sabio tener bienestar y equilibrio emocional, paz y tranquilidad para comenzar una relación nueva. Esto en otros términos se llama estar restaurado/a.
Nada de relaciones como métodos de escape
Usted no puede buscar de manera desesperada alguien para que le cambie sus problemas. Tampoco para sumergirse en un mundo irreal y creer que alrededor suyo no pasa nada. Nadie llegará a su vida para anularle sus problemas o solucionárselos.
Según explicó el psicólogo Carlos Mauricio Peñalosa, "la sabiduría de la relación sabe en qué momento se debe presionar o en qué momento no. No podemos caer en relaciones terapéuticas (quiero que me entiendas). A las relaciones como a las personas hay que ponerles parámetros y estos representan carácter".
Las preguntas a hacerse son: ¿Cuánto tiempo necesitas para solucionar tus problemas? ¿Cuánto tiempo requieres para dar solución a tus cosas?
"Los problemas en un integrante de la relación miden la madurez real de la relación y esta crisis debe ser bienvenida, toda crisis genera un cambio, si no hay crisis no hay transformación", enfatizó el profesional.













