
En Beirut, una multitud recibió triunfalmente a los cinco héroes liberados, entre ellos Samir Kantar, condenado en 1980 por un triple asesinato de israelíes, en claro contraste con las declaraciones del primer ministro hebreo, Ehud Olmert, que desde Jerusalén calificó a este prisionero de bestia humana.Kantar, miembro del Frente de Liberación de Palestina, estaba sentenciado a cinco penas de cadena perpetua y a 47 años adicionales de cárcel por haber asesinado en 1979 a un policía, un civil y su hija de cuatro años en el norte de Israel.El Hezbolá entregó por su parte a Israel los restos de los soldados Ehud Goldwasser y Eldad Regev, conforme al acuerdo negociado con la mediación de Alemania y puesto en práctica por el Comité Internacional de la Cruz Roja.Las autoridades confirmaron acto seguido la identidad de los dos militares, cuya captura en la frontera israelo-libanesa a manos del movimiento chiíta el 12 de julio de 2006 desembocó en una ofensiva israelí de 34 días en Líbano.Unas 1.200 personas murieron por parte libanesa, la mayoría civiles, mientras que Israel sufrió 160 bajas, casi todas soldados.El Hezbolá esperó hasta el último minuto, al presentar los dos féretros negros, para confirmar que los dos israelíes estaban muertos.