La zona euro espera haber abierto un nuevo capítulo susceptible de garantizar su supervivencia, empleando grandes medios para salvar a Grecia y dotándose de un comienzo de Fondo Monetario Europeo para protegerse contra futuras crisis de la deuda.

Publicado por: AFP
Tras la cumbre de crisis celebrada en Bruselas, los dirigentes de la unión monetaria acordaron un nuevo plan de ayudas de 159.000 millones de euros para Grecia (US$228.000 millones), en el que implican por primera vez a la banca, tal como reclamaba Alemania.
Pero ante el riesgo de contagio, los mandatarios fueron más allá y reforzaron las herramientas de gestión de crisis, en primer lugar las de los fondos de apoyo puestos en marcha en 2010 para ayudar a los países en dificultades.
A partir de ahora, este mecanismo -creado para ayudar a Irlanda y Portugal en 2010- podrá recomprar la deuda de un Estado en dificultades en el mercado secundario (donde se intercambian los títulos en circulación), si el Banco Central Europeo (BCE) constata "circunstancias excepcionales" y si los Estados miembros dan su acuerdo. Se trata de una manera de aliviar a los bancos que poseen cantidades importantes de obligaciones de países en dificultades.
Este fondo tomará el relevo del BCE, que hasta ahora era el único que intervenía en los mercados de la deuda hasta ahora y que ya advirtió que no podía continuar eternamente con este programa de ayuda excepcional.
De hecho, no ha vuelto a comprar deuda de Estado desde hace cuatro meses.
Fondo de ayuda
Otro avance importante: el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera, Feef, podrá desbloquear créditos "preventivos" para impedir que países fragilizados caigan en una crisis de la deuda o prestarles dinero para que recapitalicen a sus bancos.
Este fondo podrá ayudar a países que no se beneficien de un programa de apoyo oficial de Europa o del Fondo Monetario Internacional, FMI, e intervenir de manera preventiva, no sólo de manera reactiva, para evitar el contagio de una crisis.












