Oasis | Noticias de santander, colombia y el Mundo | Vanguardia.com
Publicidad
Sáb Oct 21 2017
21ºC
Actualizado 07:53 pm

Oasis | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-10-29 05:00:00

Oasis

Hubo una vez un hombre rico que estaba muy orgulloso de su bodega y de los vinos que allí guardaba. En especial valoraba una vasija de antigua cosecha, reservada para una ocasión especial que sólo el conocía.
Oasis

El gobernador del estado fue a visitarlo y el hombre lo pensó y se dijo: no se abrirá por un simple gobernador.
El obispo de la diócesis fue de visita, pero el hombre se dijo: No la abriré; no sabrá apreciar su valor.
El príncipe del reino fue a su casa a cenar y él pensó: el vino es demasiado regio para un príncipe.
Llegó el día en el que se casó su sobrino y dijo: Este vino no es para ofrecerlo a esos invitados.
Pasaron lo años, el hombre murió de viejo y fue enterrado como cualquier semilla o bellota.
Ese día el vino fue abierto con otros barriles y los campesinos lo bebieron sin valorar su antigüedad. Cuento de Jalil Giibran.

***********

Una fábula china narra la historia del rico mercader que encargó una acuarela a un eximio pintor.
El artista pidió diez meses de espera y, cumplido el plazo, el hombre rico fue a reclamar su obra.
Entró al estudio del pintor y se llevó una triste sorpresa: el artista no había trazado una sola línea.
Cuando iba a quejarse, el viejo artista sentó al visitante frente al caballete y le dijo que observara atentamente.
Luego cerró los ojos, se relajó varios minutos y con un trazo seguro comenzó a pintar un paisaje de ensueño.
Pasaron las horas y el mercader estaba perplejo y extasiado ante una pintura tan soberbia.
El artista terminó, pidió una paga bastante elevada y el mercader dijo que era mucho por un trabajo de pocas horas.
Después pagó cuando el maestro le mostró cientos de bocetos con los que se había preparado durante meses.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad