Publicidad
Publicidad
Jue Sep 29 2016
24ºC
Actualizado 05:02 pm

Todo lo que nos averg√ľenza | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-11-02 05:00:00

Todo lo que nos averg√ľenza

Hoy estar√° reunido Uribe con los Ind√≠genas del Cauca. Tema de mediano calibre si miramos los dem√°s que empa√Īan ante el mundo al pa√≠s pasi√≥n. Valdr√≠a la pena preguntar¬† si el movimiento ind√≠gena es un asunto de revancha imposible de 400 a√Īos, como lo es, o fue, el partido de f√ļtbol en que el Brasil perdi√≥ con Uruguay al comienzo de la historia de este endemoniado deporte.
Todo lo que nos averg√ľenza

Seguramente no es as√≠. Son acasos de la historia.¬† Existen circunstancias en que la √ļnica manera de defender la libertad o la dignidad humana es respondiendo a la violencia con violencia.

Creo que tampoco se dan las condiciones de una manera absoluta, estamos, vivimos, en una democracia precaria pero  podemos opinar  de convivencia y paz, nadie está pregonando la guerra con excepción de las FARC.

El movimiento ind√≠gena tambi√©n est√° fatigado de¬† violencia. No se puede comparar el preg√≥n ind√≠gena del Cauca que dirigen los Pi√Īacue, con el movimiento Zapatista de Chiapas, del 1 de enero de 1994, cuando el comandante Marcos, el de la capucha, pipa y dos relojes en la mu√Īeca, se levanta en M√©xico, contra la corrompida dictadura del PRI.

Se dice que todav√≠a¬† es muy temprano para analizar si el levantamiento de Chiapas contra la situaci√≥n de¬† marginalidad¬† y explotaci√≥n sirvi√≥ para algo, o fue simplemente¬† un acto de megaloman√≠a publicitaria de Rafael Guillen Vicente, ¬ďMarcos¬Ē. Si bien nuestros ind√≠genas tomaron las armas, su movimiento el que no aprobaban todos, el Quint√≠n Lame, se desmoviliz√≥ hace a√Īos, de lo que quedan recuerdos desastrosos de violencia, dolor, y una gran divisi√≥n entre ellos. Saben que con las armas en la mano se termina siendo verdugo de sus propios hermanos.

Estos movimientos, originados en la marginalidad, son f√°cilmente penetrados por demagogos que hacen delirar de entusiasmo a los gritos de libertad, y¬† las realidades aparecen como peque√Īas molestias de camino.

Estos temores de anta√Īo, y de hoy, son¬† de pol√≠ticos ma√Īosos y miopes, rumor¬† en el baile de los coroneles, si n√≥, oraci√≥n de arzobispos¬† en c√≥nclave. Hoy es el colorido cortejo de ind√≠genas en camiones, acompa√Īados de bastones¬† tribales, en los que habla cada uno¬† a cada instante por celular con sus mujeres, preguntan¬† por el cocido del almuerzo y se les hace agua la boca.

Muchos tendr√°n PC port√°til. Son otras las necesidades de los indios de hoy. Torpes quienes los llaman a las armas y peor al ataque troglodita de la piedra. No basta tampoco la tierra, la tierra del Cauca es √°cida y est√©ril. Habr√° que tener una gran imaginaci√≥n para saber d√≥nde colocar la¬† inteligencia de estos indios que supervivieron¬† pacientemente al exterminio y son due√Īos del colorido y de la est√©tica.

¬ŅO acaso no caus√≥ risa torpe ver a Lorenzo muelas, con botas y su falda corta en el Senado? Ya tuvieron Gobernador, no les falta sino el para√≠so burgu√©s. Y para eso si que son buenos. ¬ŅNo son comparables en grandeza y fausto, los reinos de Europa a la corte azteca, a los principados Mayas, el sagrado ceremonial Zipa, los rituales funerarios de Isnos? Contra la nostalgia de la grandeza no existe cura posible, sino el poder.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad