Lun Sep 26 2016
18ºC
Actualizado 06:01 pm

Así es el tráfico de ciudadanos chinos en Santander | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-11-01 21:00:04

Así es el tráfico de ciudadanos chinos en Santander

En la peque√Īa oficina del √°rea de Extranjer√≠a del DAS en Bucaramanga, ocho ciudadanos de China se comunican entre ellos. Hablan canton√©s, el tercer dialecto de la Rep√ļblica Popular China. Los agentes de inmigraci√≥n no entienden absolutamente nada. La √ļnica opci√≥n es intentar con el ingl√©s.
Así es el tráfico de ciudadanos chinos en Santander

- ¬ŅDo you speak english?

Un hombre cuya edad no supera los 30 a√Īos gira la cabeza de un lado para otro. Es claro. La respuesta es no, pero el agente del DAS no le cree.
- ¬ŅWhere are you from?

La respuesta es la misma.
- China. China.¬† Repite incesante el hombre, como queriendo demostrar que es lo √ļnico que sabe decir en espa√Īol. Luego pronuncia una frase en canton√©s irrecordable.

El agente del DAS renuncia a su intento de comunicarse. El asi√°tico sonr√≠e en un gesto que hace ver a√ļn m√°s cerrados sus ojos negros rasgados. Es comprensible que no diga nada. Los traficantes de inmigrantes les exigen a sus v√≠ctimas no hablar y por nada delatarlos.
Afuera, en los pasillos del DAS, otros siete ciudadanos de China esperan. Dos de ellos hablan mientras las mujeres están recostadas en un sillón. A un lado reposan sus bolsos y varias botellas de agua.

Faltan 15 minutos para las seis de la tarde y hace media hora que la Policía entregó a estos ocho extranjeros al DAS. Todos carecían de visa.

Una hora y media atr√°s, en la v√≠a que de Bucaramanga conduce a C√ļcuta, los ocho chinos fueron detenidos en un puesto de control de la Polic√≠a de Carreteras.
Viajaban en dos veh√≠culos particulares conducidos por dos colombianos, quienes aseguraron que fueron contratados para llevarlos a C√ļcuta. El primero explic√≥ que fue contactado en Palmira (Valle)¬† por un hombre que no conoce, y quien le entreg√≥ $300 mil por el viaje. El segundo afirma que en el ¬ĎParque del Agua¬í de Bucaramanga recibi√≥ $200 mil por llevar a los extranjeros a C√ļcuta y no hacer preguntas.

Desde que la Polic√≠a los dej√≥ en las instalaciones del DAS, no se han movido del pasillo. Aunque el lugar cuenta con celdas, a los chinos no los mantienen encerrados. Tienen autorizaci√≥n para caminar por la primera planta de la edificaci√≥n, entre otras cosas, porque los detectives los consideran unas ¬ďpersonas tranquilas¬Ē.

Para los funcionarios del DAS en Santander, la presencia de estos inmigrantes no es novedad. En los √ļltimos cuatro meses fueron detenidos, deportados y expulsados, 39 ciudadanos chinos, nueve de ellos menores de edad.

Entre los ocho chinos que ahora est√°n en el DAS, tres son menores de 18 a√Īos y ser√°n entregados para la custodia del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar. Intentan explicarles la situaci√≥n, pero los niveles de comprensi√≥n son m√≠nimos.

Entonces el hombre alto, de quien se presume habla algo de inglés, ingresa a la  Oficina de Extranjería del DAS y llama la atención de un agente.
Sin pronunciar palabra mueve su mano izquierda como si llevara un plato de comida imaginario. La derecha la desplaza del ficticio plato a la boca. Repite el movimiento.

- ¬ŅComida? Pregunta el agente del DAS, quien parece olvidar por un instante que su interlocutor desconoce el espa√Īol.
- ¬ŅFood?
El ciudadano de China le responde cerrando su pu√Īo y levantando el dedo pulgar. Luego sonr√≠e.
- No Food. No Food. Es la respuesta del detective.

El DAS carece de presupuesto para deportar a los ciudadanos chinos. Enviar a un asi√°tico de Bucaramanga a Pek√≠n tiene un costo de $15 millones, es decir, deportar a los 39 chinos detenidos en los √ļltimos cuatro meses en Santander tendr√≠a un costo de $585 millones.
¬ďEse dinero no lo tenemos¬Ē, fue la respuesta que emiti√≥ la Direcci√≥n del DAS en Santander.

Y así como se carece de recursos para el transporte, tampoco se cuenta con dinero para su alimentación.
Por eso, mientras se aclara la permanencia legal de los extranjeros, los agentes del DAS han llamado a la veintena de restaurantes de comida asi√°tica en la ciudad, para que donen el desayuno, almuerzo o cena.

¬ďAl principio los due√Īos de los restaurantes, que son tambi√©n ciudadanos chinos, nos colaboraban. Ahora, como son muchos los que hemos detenido, se molestan¬Ē, afirm√≥ un agente del DAS.
- ¬ŅY qu√© har√°n con ellos? pregunt√≥ otro de los detectives.
- Llamaron a la Gobernación de Santander. Quieren que ellos paguen un transporte hasta Ipiales, le responden.
- ¬ŅQu√© dijeron?
- Que no pueden.

Desde Rumichaca

La desbandada de chinos hacia Colombia se agudizó desde el pasado 20 de junio, cuando el presidente de Ecuador, Rafael Correa, anuló el requisito de la visa para los ciudadanos extranjeros.

El objetivo de esta medida fue impulsar la llegada de turistas.
Con esta decisión Ecuador se convirtió en el primer país de América Latina en el que los ciudadanos chinos pueden entrar, permanecer y circular libremente durante 90 días.

Un informe del DAS advierte que se incrementó en 80% el paso ilegal orientales por la frontera entre Ecuador y Colombia.

¬ďEn esa frontera existen 26 caminos por donde los chinos ingresan ilegalmente¬Ē, asegur√≥ telef√≥nicamente Roberto D√≠az, residente en Tulc√°n, poblaci√≥n ecuatoriana ubicada a 7 kil√≥metros del puente de Rumichaca, distante 3 kil√≥metros de Ipiales.

Seg√ļn informaci√≥n del Ministerio de Relaciones Exteriores de Ecuador, este a√Īo, antes de la eliminaci√≥n del visado, ingresaron 2.875 ciudadanos chinos y salieron 2.269. No obstante, desde el 20 de junio hasta agosto pasado ingresaron 4.173 chinos. Esta cifra es cercana a la reportada en 2007, cuando arribaron 4.776 asi√°ticos a Ecuador.

En septiembre pasado s√≥lo hab√≠an salido de Ecuador 988 de esos chinos. ¬ŅD√≥nde est√°n los restantes 3.788 chinos?
¬ďEn Tulc√°n se hospedan en hoteles. Pagan por adelantado tres meses de estad√≠a, pero a los pocos d√≠as viajan a Ipiales de forma ilegal¬Ē, advierte Roberto D√≠az.

La fuente agreg√≥ que ¬ďen Tulc√°n existen expertos contactados desde China que se encargan de llevar a los asi√°ticos hasta Venezuela o Panam√° y de all√≠ a Estados Unidos¬Ē.

Los funcionarios del DAS en Santander aseguran que desconocen quiénes conforman la red que transporta ciudadanos chinos por Colombia.

Por su parte, el coronel Omar Gonz√°lez Aguilar, comandante de la Polic√≠a de Santander, afirm√≥ que no tiene ¬ďelementos de juicio para determinar si hay colombianos en esta red de trata de personas¬Ē.

Para las autoridades, los chinos detenidos por transitar sin visa en Colombia tienen elementos comunes: Generalmente tienen entre 15 y 30 a√Īos y son v√≠ctimas de redes de tr√°fico de inmigrantes que les ofrecen llevarlos a Estados Unidos a cambio de pagar entre 20.000 y 50.000 d√≥lares. Todo en busca del llamado ¬ďsue√Īo americano¬Ē.

Seg√ļn el DAS, gran parte de los orientales proviene de la regi√≥n china de Guangdong, que tiene como capital a Cant√≥n, donde la dif√≠cil situaci√≥n econ√≥mica y la falta de empleo contribuyen a la migraci√≥n desde China a otros pa√≠ses, especialmente Estados Unidos.

Menores abandonados

El pasado jueves 23 de octubre, luego de 48 horas en el DAS, y ante los esfuerzos in√ļtiles para conseguir un autob√ļs de la Gobernaci√≥n que los llevara hasta Ipiales, el DAS dej√≥ en libertad a cinco de los ocho ciudadanos de China detenidos en la v√≠a a C√ļcuta. Los tres restantes, por ser menores de edad, fueron dejados a disposici√≥n del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF.

¬ďLos dejamos libres. Ellos ten√≠an la condici√≥n de abandonar el pa√≠s antes del 27 octubre. No sabemos si lo hicieron...¬Ē, advirti√≥ un detective del DAS.

La llegada de los ciudadanos chinos a Santander tiene conmocionadas a las autoridades locales. No sólo porque poco o nada se conoce de las redes de trata de personas, sino porque en la ciudad nueve menores de edad chinos están abandonados.   

El director regional del ICBF, Luis Alejandro Rivero Osorio, explic√≥ que en tres de sus hogares permanecen nueve j√≥venes chinos, cuyas edades oscilan entre los 14 y 17 a√Īos.

¬ďLlevan con nosotros unos 20 d√≠as. En ese tiempo nadie los ha visitado. Nadie ha preguntado por ellos. Tenemos problemas para comunicarnos. No sabemos nada de sus familias...¬Ē.

Rivero Osorio aseguró que la próxima semana serán trasladados a Bogotá.  

Al respecto, voceros de la Embajada de China en Colombia aseguraron que desconocen la presencia de estos jóvenes en Bucaramanga.
¬ďNo sabemos nada de ellos¬Ē, puntualiz√≥ la Canciller√≠a China.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad