La virgen, dondequiera que esté, si oye la ruidosa celebración, le sobra pues debe saber quienes son sus fanáticos, o sino, ¿cómo les hace, los milagros? No necesita demostraciones de afecto pues le sobran adeptos; ahora tendrá que escuchar lás súplicas para reponer lo gastado en combustible y tiempo de un día sin trabajar, ni producir.Sobran estas demostraciones, que solo buscan protagonismo sin sentido.