
Las noticias sobre exportaciones santandereanas son halagüeñas, parece que en nuestra región según informan los organismos encargados son positivas y muestran un crecimiento bastante importante. Ya nuestros productores comienzan a diversificar sus lugares para vender sus productos, distintos a Venezuela y Estados Unidos. Han emprendido los exportadores una campaña para lograr buenos mercados en Centro América y el Caribe. Es hora que amplíen la cobertura a todo el mundo.Contrario a lo que algunos creen en Santander hay vocación empresarial y de exportación. Casi todas las empresas importantes han tenido como impulsadores a la empresa privada y los problemas económicos en determinadas épocas ha sido el resultado de políticas equivocadas del gobierno nacional. Podemos remontarnos al pasado y encontramos varias situaciones interesantes. Empecemos en la colonia, los habitantes de la Provincia del Socorro eran grandes cultivadores de tabaco y el gobierno español se empeñaba en limitar su producción y en perseguir a los cultivadores con los odiados agentes de rentas. Esta fue una de la razones de la Revolución de los Comuneros.Más tarde, ya en el Siglo XIX nuestro departamento se distinguió por su entusiasmo en las exportaciones y también, una prudente artesanía. El célebre Von Lengerke, además, de construir caminos convenientes para las exportaciones se dedicó a la explotación de la quina, renglón muy importante en la economía de esa época. El estado de Santander le había otorgado al célebre alemán una concesión para explotar ese producto; de repente, el presidente Núñez concedió el privilegio al señor Cortizos, lo cual trajo consigo que ninguno de los dos empresarios pudieron progresar.En la década del 70 del siglo xix el estado de Santander exportaba sombreros, mantas, quina y el 90% de la producción de café salía de estas tierras. Una vez terminada la federación y después de tres guerras civiles, nuestro departamento recibió todo el castigo. El café pasó a fortalecer la economía antioqueña y el departamento fue dividido en dos. Ojalá en los momentos actuales cuando hay un notorio repunte en nuestra economía no aparezca ningún escollo nacional que nos conduzca al debilitamiento.