Lun Sep 26 2016
22ºC
Actualizado 02:00 pm

La rebeldía de mi hijo | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-11-06 02:11:44

La rebeldía de mi hijo

La rebeldía de mi hijo

Se volvió perezoso, desatento, poco colaborador y pareciera que no le interesara el colegio porque no hace tareas.

Hace días hablamos con la profesora y se comprometió a poner todo su empeño para superar los logros pendientes del periodo anterior.

Según parece ya lo hizo pero sigue con una tranquilidad que me aterra.

No sé qué hacer con él. Me preocupa que siga así y dañe su futuro.
Espero su orientación.

Respuesta

Distinguida señora: Su hijo ha comenzado la etapa adolescente. Esto implica cambios notorios a nivel físico, mental, intelectual, emocional, social, afectivo y espiritual.

Lo anterior se refleja en la pereza, desorden,  impulsividad, soberbia, entre otros aspectos.

Es de resaltar que viene adquiriendo un carácter “no activo”, es decir, tranquilo, que no corre ni se desespera por nada. Se torna paciente en todo momento.
Esto implica que como mamá debe poseer paciencia y perseverancia para soportar esta realidad que no puede cambiar pero sí mejorar.

Hable con su hijo haciéndole ver la confianza que subsiste sobre su    desempeño académico.

Valore sus fortalezas, cualidades o talentos especiales y comprométalo a mejorar en aquello que limita su desarrollo personal.
Acepte a su hijo tal como es y conviértase en facilitadora de su desarrollo integral. ¡Adelante!

Reflexión

Papá y mamá se deben dotar de inteligencia y sabiduría para guiar con paciencia, firmeza, flexibilidad y mucho amor, aquellos seres especiales que Dios puso en su camino para formarlos y hacerlos personas de bien.

Es una misión sagrada que dura toda la vida. Por lo tanto, se deben preparar intelectualmente para conocerlos en toda su dimensión.

Serán copartícipes de su educación, integrándose al equipo interdisciplinario que lidera la institución educativa donde se forman.

¿Sabe qué piensa su hijo de usted?
¿Se considera un buen papá o una buena mamá?
¿Dialoga constantemente con su hijo para saber qué le preocupa o afecta en su relación familiar o escolar?

Cuándo fue la última vez que le dijo: Hijo mío ¡yo te amo!
¿Qué ha hecho para ganarse su respeto y admiración?
Llegó la hora de hacerle sentir cuánto le ama. ¡Manos a la obra!

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad