Colombia y los vientos de cambio | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-11-08 05:00:00

Colombia y los vientos de cambio

Para nadie es una sorpresa el cambio de sentido de los vientos en la dirección política de E.U a partir del momento en que se posesione Barack Obama como presidente de tal nación.
Colombia y los vientos de cambio

Hacia adelante, las recomendaciones para los países de América Latina -si desean seguir recibiendo  ayuda de tal nación- se centrarán en la defensa de los Derechos Humanos y la protección de los derechos de las minorías étnicas. Y en efecto se deben llevar a cabo, para no ser un mascarón de proa.

Barack Obama ya dijo que mientras no se enfatice en la defensa de los Derechos Humanos y se proteja con celo la vida de los sindicalistas, no habrá TLC. Y no solo no habrá tal tratado, sino que, o radicalizamos tales luchas o seremos estigmatizados en frentes fundamentales para nuestras relaciones con dicho país.
Esa es una de las razones que llevaron a la administración Uribe Vélez a anunciar medidas en relación con la lucha por los Derechos Humanos en el seno de las Fuerzas Armadas.

2008 ha sido un año de grandes realizaciones de nuestras Fuerzas Armadas. Su balance es exitoso. La muerte de “Raúl Reyes”, la operación “Jaque”, los golpes contra las Farc, resaltan en una larga lista.

Pero es también el año de la gran crisis de las Fuerzas Armadas, pues algo que desde hacía tiempo estaba enquistado en su interior estalló, siendo el detonante el caso de Soacha.

Frente a las medidas tomadas por el gobierno Uribe surgen preguntas: ¿son atinadas y eficaces? ¿Pondrán coto a lo que ha ocurrido en el seno de las Fuerzas Armadas? La respuesta no es optimista.

El problema crucial de las Fuerzas Armadas no se resuelve con informes periódicos rendidos  por televisión. La crisis es de falta de control de la fuerza cuando ejecuta sus tareas y eso es lo que se debe solucionar.

En ese control juega papel fundamental la Inspección General del Ejército. Sobre tal institución nada se ha dicho.

Otro dolor de cabeza es el ocaso de la Justicia Penal Militar, institución fundamental, y que aquí, por errores graves cometidos desde el Frente Nacional (cuando se le empleó para labores como el juzgar civiles), se le lanzó a un precipicio.

Se pedirá a la ONU que haga veeduría a la gestión de las Fuerzas Armadas. Colombia ha usado ya de tal figura y sus resultados han sido lánguidos. ¿Puede acaso un puñado de burócratas, desde Bogotá, vigilar lo que ocurre en Guaviare, Vichada y Chocó? Dichas gestiones han terminado siempre en confrontación.

Nuestro Ejército ha sido valeroso y le ha devuelto la tranquilidad al país. Hay que salvaguardar su honor, defender sus instituciones y resolver con pinzas, tino y éxito el problema estructural por el que atraviesa.
Y los anuncios del gobierno Uribe Vélez no apuntan en tal dirección.

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