Huchear los perros | Noticias de santander, colombia y el Mundo | Vanguardia.com
Publicidad
Lun Oct 23 2017
20ºC
Actualizado 09:44 pm

Huchear los perros | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-11-08 18:41:00

Huchear los perros

He venido rastreando en la prensa en artículos de opinión, los espantosos hechos que eufemísticamente denominamos en Colombia falsos positivos.
Huchear los perros

A pesar de ser una pateadura, el idioma da para todo. Algunos de los articulistas están contagiados de la rabia canina que infecta el espíritu de este país poblado ya de incontables monstruos. Veo comentarios simplistas, en donde a dentelladas se culpa a Uribe de todo, hasta de los aguaceros. Sí, el compulsivo Uribe responsable de todo.

Venimos de una violencia y un atraco al erario, que no para desde los años de Zea y Nariño. ¿Una inclinación proclive al delito por la desaforada fornicación entre razas multicolores, pariciones en serie, que antecedieron al invento de Ford, fiebre aupada por la picadura de alimañas, calor del trópico, congelaciones, aguaceros sin fin, humedades, sequías, atardeceres y arreboles de fuego? Es posible que ese ritual asesino al que nos hemos dedicado por siglos se deba a eso y mucho más. Seudo antropólogos llegan afirmar que: por nacer en donde todo fue exuberante, de coños y nalgas de mujeres palmera, árboles que rascan las hojas con las nubes, que bien se ordeñan como medicina o como leche.

Alucinante. Si supiéramos de dónde se origina tanta maldad, ¿qué desata la violencia? ¿cuáles los estímulos desencadenantes de la barbarie? para erradicarlos, o simplemente paliarlos, daríamos todo. Existe un círculo vicioso, carboneros y atizadores cultos, que le lanzan carbones a la hoguera y así el fuego no se extingue jamás. De esos comentarios rabiosos, en donde Uribe es el luciferino presidente que nos ha conducido como falso profeta a una tragedia en vez de a la paz prometida, se salva el recordatorio de infamias extremas de Eduardo Escobar. Nos recuerda la maldición a que hemos estado signados desde hace tiempos. Mala memoria.

Se nos olvida el macabro ritual en el que los alcaldes de las lejanías, personeros, policías, colonos salían a cuiviar, a cazar indios cuivias, de eso fue hace muy poco. Dice Escobar, y lo hemos olvidado, que los estudiantes de medicina de la Universidad de Barranquilla, ante la ausencia de cadáveres, mataban a pordioseros que dormían en los jardines del Alma Máter, para luego tasajearlos en los quirófanos. Prosigue con la barra de abogados de Ibagué, que engordaban, bañaban, rasuraban, y aseguraban en sumas millonarias a ancianos que luego lanzaban de los puentes.

El honroso récord mundial de Garavito, el tierno asesino de niños, ¿Cómo nos parece? No sobresalimos en muchas cosas, pero en el crimen somos los primeros. Pero, para qué seguir recordando monstruos, esta índole trágica de los colombianos, si otro obstáculo que impide sanarnos, es la frágil y olvidadiza memoria, obnubilada por la rabia y el rencor. Alberto Mendoza Morales en un macanudo artículo de El Tiempo, sueña con encontrar la medicina a esta barbarie. Se requiere de una poda hasta las raíces, dice. Hay que crear centros de reflexión que atraigan a las personas por la vía del magisterio. Aconseja, ínsulas del buen sentido para estos tiempos de confusión rabiosa.

Llamar a los que no están en juego para vencer ni perjudicar a nadie. Esos son, dice Mendoza Morales, los que transitan los caminos de la creatividad, los desequilibrados en este mundo caótico, literatos, utópicos, poetas, visionarios de la luz, forjadores de sueños, profetas. Más corales, más músicos, más pinacotecas, más salsa. Y se pregunta ¿serán ellos? ¿tendremos la capacidad de oírlos y entenderlos? Quizás sea ilusorio, pero habrá que intentarlo O será tan catastrófica la senda por la que transcurre el hombre que, como dice Eduardo Escobar, redimirnos en la degradación.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad