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La peste del ¬ďmano¬Ē | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-07-19 05:00:00

La peste del ¬ďmano¬Ē

Hace unos a√Īos a los raizales de esta regi√≥n, se les pon√≠an los vellos de punta cuando alguien los identificaba por el d√≠game, que se insertaba en la conversaci√≥n porque s√≠ o porque no.
La peste del ¬ďmano¬Ē

Cuando se quería fustigar algo, se decía, pero ¡dígame!.

Es decir, como una expresi√≥n de j√ļbilo. Si se trataba de agraviar a alguien se le dec√≠a, pero d√≠game, qu√© se puede esperar de usted.

O si se quería elogiar algo, un buen plato, se decía, este plato está muy bueno, ¡dígame!.

Era una expresi√≥n que identificaba la gente oriunda de esta regi√≥n, porque en Bogot√°, en la Costa, en Medell√≠n o en Pasto, la gente inmediatamente, se√Īalaba: usted es de Santander.

Otra expresi√≥n que marcaba territorio, como dicen las se√Īoras, era el hijuepuerca, que reemplazaba con holgura la palabra m√°s fuerte y que evitaba referirse al ser m√°s querido, la madre.

Pero estas expresiones se extendían tanto a las clases sociales como al sexo, es decir, todos las pronunciaban; sin distingos de ninguna naturaleza. Ahora la sociedad se ha pluralizado y de acuerdo con cada segmento de población, manejan su propio lenguaje.

Los muchachos despojaron de toda connotaci√≥n social a la palabra ***, que antes produc√≠a un balazo, una pu√Īalada o una trompada. Ahora las ni√Īas son ***s, quiubo *** le dice una ni√Īa a la otra.

Los j√≥venes desmitificaron las palabras alevosas y las convirtieron en medio de comunicaci√≥n, de cercan√≠a, de cari√Īo.

Esta *** ya me tiene mamada, le dice una ni√Īa a la otra. As√≠ que los j√≥venes manejan una jerga distinta a la de los adultos, dentro de c√≥digo, diferentes.

Un viejo no le dice al otro: quiubo ***, porque se pierde la amistad.

Antes se diferenciaba a boyacences de santandereanos porque éstos utilizaban el hijuepuerca y los boyacences el su merced.

Ahora hasta en las plazas de mercado de Santander, el su mercé, es el trato natural con la clientela.

As√≠ que todo el adelanto cultural que ha habido, es el paso del hijuepuerca y el d√≠game, al su merced y al mano, que es el √ļltimo grito de la moda y que identifica a todos los raizales de esta regi√≥n.

En las cu√Īas radiales, en el saludo, en las vallas todo empieza o termina, con mano. Cuando a Valdivieso el exfiscal, quieren identificarlo en la Luci√©rnaga de Caracol, siempre empiezan con el quiubo mano.

Y canciones mal√≠simas, que muelen el ¬ďmano¬Ē sin piedad desde plataformas adornadas con ni√Īas bonitas, haciendo el simulacro de bailar, para que la gente se indigeste con el ¬ďmano¬Ē que suena hasta indigestarnos de sonido. Otros comentarios: raulpachecoblanco.blogspot.com

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